La candidatura de Pilar Garcés al Rectorado de la Universidad de Valladolid (UVa) afronta la recta final hacia la votación del 14 de mayo con un impulso determinante.
Tras los resultados del 6 de mayo, Garcés se ha posicionado como la opción preferida por el Personal Docente e Investigador (PDI), obteniendo el respaldo de 718 miembros de este colectivo. Este apoyo es especialmente significativo entre el profesorado permanente, el sector con mayor peso electoral, donde su propuesta de solvencia y liderazgo institucional ha logrado una ventaja clara sobre sus competidores.
El éxito de su campaña se asienta en el proyecto estratégico «UVa4«, una apuesta por la cohesión territorial que ha calado profundamente en los campus de Palencia, Segovia y Soria.
Garcés ha logrado un hito singular: liderar simultáneamente el voto del profesorado y el de los estudiantes de grado en estos tres campus, consolidando un modelo de universidad multicampus que busca equilibrar las oportunidades en toda la institución.
Con una diferencia de apenas 37 puntos ponderados frente a su rival, la candidatura encara esta segunda vuelta como una oportunidad decisiva para iniciar una nueva etapa transformadora.
En este contexto de movilización, la candidata ha visitado hoy el Campus de Palencia para desgranar sus planes de futuro. Durante su encuentro, subrayó que su prioridad será garantizar que la investigación, las infraestructuras y los nuevos grados cuenten con el soporte necesario para fortalecer el prestigio de la UVa.
Garcés defiende una gestión integradora donde todos los miembros de la comunidad universitaria, desde los estudiantes hasta el personal de gestión, se sientan parte del núcleo central de la institución.
¿Qué planes y proyectos específicos contempla para potenciar el Campus de Palencia, considerando que a veces ha adolecido de cierta desventaja, como campus periférico?
Lo que nosotros llevamos dentro del programa, y vamos a apoyar, es el proyecto «UVa 4»; es decir, que los cuatro campus tengan las mismas oportunidades y que, por lo menos, tengan accesibilidad prácticamente a lo mismo.
Con ese objetivo, vamos a apoyar la investigación, las infraestructuras y los nuevos grados. Asimismo, fomentaremos que los estudiantes tengan acceso a deportes y ayuda psicológica.
Queremos que todos —tanto el PAS, como los estudiantes y el PDI— se consideren realmente parte de esa UVa 4 de verdad, sintiéndose parte del núcleo central.
Parece existir un déficit histórico en la percepción que tiene el Campus de Palencia de cara a captar nuevas matriculaciones. ¿Cómo planea revertir esta situación?
Lo que hay que hacer es potenciar precisamente la matrícula en esos grados. Ojalá fuera siempre de manera presencial, pero también puede optarse por la modalidad híbrida, que es otra forma de que la matrícula aumente.
Hasta ahora, la financiación depende de los créditos matriculados, por lo que es vital incrementar esas cifras para obtener mayor financiación para el campus.
Respecto a los nuevos grados que van a implantarse en el Campus de Palencia, ¿qué medidas urgentes tomaría para asegurar su éxito inmediato si llega al rectorado?
Lo primero es garantizar que los grados comiencen bien. Deben contar con todo lo necesario desde el primer día para que la imagen que se proyecte y el prestigio de la Universidad no se vean afectados.
A su juicio, ¿cuáles son las principales fortalezas que definen al Campus de Palencia actualmente?
Existe una excelencia evidente en investigación, sobre todo en las áreas de Agrarias y Forestales, que son referentes tecnológicos. Pero además, en el ámbito docente, contamos con una gran Facultad de Educación y las facultades de Comercio y Relaciones Laborales. Palencia ofrece grados muy atractivos y la ciudad en sí tiene un gran valor: al ser más pequeña, permite que la gente se conozca mejor. Me gustaría exportar a toda la Universidad de Valladolid esa cercanía que se respira aquí, donde los profesores, alumnos, personal de servicios, prensa e instituciones mantienen un vínculo tan estrecho. Para mí, ese valor es incalculable.





