Con la llegada del buen tiempo la terraza del Restaurante La Vieja Bruselas, en la Plaza de los Dominicos, es ese lugar al que siempre se quiere volver. Por su ambiente seguro, por ser un espacio tranquilo alejado del bullicio, donde poder tomar una consumición refrescante o una de sus raciones sabrosas, en definitiva, por ser responsable de esos momentos de felicidad que solo se viven alrededor de una buena mesa al aire libre.
Y es que una de las cosas que sorprende es la privilegiada ubicación de este negocio porque la plaza en la que se ubica está alejada por completo del tráfico rodado, permitiendo así que los más pequeños correteen y jueguen sin peligro mientras los adultos disfrutan de una conversación en su amplia terraza cubierta.
Un espacio que ofrece el ambiente perfecto para cada momento, ya sea para una comida familiar, una cena con amigos o simplemente para picar algo a lo largo del día.
Raciones con sabor a siempre
Y si el entorno en el que se ubica es importante, más lo es su carta de raciones, basada en la cocina de siempre. Entre los imprescindibles figuran los entrantes clásicos. El jamón ibérico, la cecina o una surtida tabla de ibéricos son el pistoletazo de salida ideal. Para los amantes del mar, las anchoas con pimientos o la ventresca con el mismo acompañante aportan ese bocado fresco que tanto apetece al aire libre.
Destacar las croquetas caseras, un auténtico emblema de la casa. Las hay de jamón, bacalao, marisco o en su versión mix, y son el bocado perfecto por su gran cremosidad y sabor.
Para quienes buscan algo más contundente, los huevos rotos con jamón ibérico o con gulas son una apuesta segura, al igual que los pimientos rellenos, los puerros con foie o el rico revuelto de la Casa.
Y si lo que apetece es un toque diferente, las patatas Vieja Bruselas o unas patatas con morcilla o una tabla de salchichas con aros de cebolla son platos que también triunfan. No hay que obviar la variedad de ensaladas que se ofrecen, entre las que destacan la mixta; la de setas y cecina; la de queso de cabra; la de cecina, queso y nueces; o la muslitos de codorniz.
En la sección de carnes encontramos desde un jugoso solomillo o unas chuletillas hasta un contundente cachopo, pasando por el entrecot y, para los más amantes de la carne, un chuletón de vaca madurada que debe encargarse con antelación.
Y para cerrar con broche de oro, los postres caseros como la tarta de queso, el flan o la tarta al whisky ponen el punto dulce a un plan redondo.
C/Plaza de los Dominicos, 3
TLF: 979 70 28 17




