El Baloncesto Venta de Baños femenino ya está de nuevo en Primera Nacional. El equipo certificó el ascenso el pasado fin de semana tras vencer en doble partido a su rival, el Somos Hijolusa de León. En la ida se impuso con un ajustado 66-68, y en la vuelta lo remató en casa con un marcador de 87-62. Un premio a varios años de lucha y mucho trabajo detrás que devuelve a las palentinas a la categoría nacional.
Para entender el recorrido del equipo hay que retroceder unos años. El proyecto femenino del club se puso en marcha hace 4 temporadas, cuando la entidad decidió crear un equipo sénior que diera continuidad a las jugadoras que terminaban la etapa de formación. A partir de ahí, el equipo se fue construyendo en Primera Nacional con jugadoras de la provincia y alguna incorporación de fuera, aunque la temporada pasada, por motivos extradeportivos, tuvieron que descender de categoría y, este año, el objetivo pasaba por recuperar sobre la pista el sitio que habían perdido fuera de ella.
El camino no ha sido fácil en absoluto, a pesar de lo que plasman las estadísticas. El equipo, como resalta su entrenador, Juan Carlos Pedrosa, ha terminado la liga regular con una sola derrota y, precisamente, en la final por el ascenso se tuvieron que medir al único rival que había sido capaz de ganarles durante la fase regular, el Somos Hijolusa. «Al primer partido ibas con miedo de perder y tener que remontar una gran renta en casa. Era una final muy complicada. Pero el ganar de dos en su casa nos dios tranquilidad de cara a la vuelta”, recuerda el técnico. Y al final hubo final feliz.

Más allá de los resultados, la temporada ha estado marcada por las dificultades en la rotación. Dos jugadoras sufrieron roturas de ligamento cruzado, otras dejaron el equipo por temas extradeportivos… y, a pesar de ello, el grupo ha llegado a competir en tramos con apenas siete jugadoras disponibles. “Ha sido un año muy duro. Hemos tenido que competir muchas veces con lo justo. Ha sido encomiable el trabajo de las jugadoras y admirable el esfuerzo que han tenido que realizar para poder llegar a jugar y ganar”, señala Pedrosa.
La plantilla ha estado formada por 12 jugadoras, en su mayoría de la provincia de Palencia, con alguna incorporación de fuera. Y es que, por ejemplo, contaban con la jugadora maliense Oummou Koumare, una de las piezas más importantes del equipo durante toda la temporada, que también ha jugado en la selección absoluta de su país, a pesar de su edad, 19 años, ya que debería estar jugando con su categoría U19. Junto a ella han estado Alexia Moreno, Beatriz Redondo, Belén Sánchez, Eva Cuesta, María López, Mónica Cuiñas (la capitana), Elena Liebana y Antía Lameiro. “Si tengo que quedarme con algo es con la unión. Este ascenso es el premio a la unión de este grupo. Han sido una piña todo el año”, resume.
Ahora el equipo afronta el regreso a Primera Nacional con el reto de consolidarse en una categoría exigente, con desplazamientos largos y rivales de nivel. El club deberá ajustar la plantilla en función de la disponibilidad de las jugadoras, la mayoría con estudios o trabajo. Allí se volverán a ver las caras con el también palentino CB Villamuriel. «Es una categoría mucho más dura pero también muy bonita», anticipa el técnico.
Pero, de momento, todo pasa por el ahora. El Baloncesto Venta de Baños vuelve a una categoría que el club ya conoce, cerrando un ciclo que arrancó hace cuatro años con una idea clara, como es dar continuidad al baloncesto femenino en la localidad.





