Los aficionados palentinos disfrutaron con el juego y la intensidad de su equipo, con un gran ambiente en las gradas del Municipal de Palencia
Era la primera tarde-noche marcada en rojo y rodeada en el calendario. Llegaba el Fuenlabrada para convertirse en la piedra en el zapato del Súper Agropal Palencia en su camino hacia la Final a 4 de ascenso a la ACB.
Súper Agropal Palencia ‘borra’ al Fuenlabrada y suma la primera
Recibió el pabellón como se merecen, con aplausos, a los ex morados en las filas del Fuenlabrada Kasibabu, Ali…, y al palentino Manchón. Esas fueron las únicas concesiones a los rivales de las gradas del Municipal. Porque, como el equipo, cuando el balón se puso en juego, todo fue intensidad. Morder desde el asiento, gritando, protestando las acciones arbitrales cuando (con razón o sin razón) no beneficiaban al Súper Agropal. Factor cancha dicen. Jugar en casa. En la Caldera de Castilla.
Con el paso de los minutos y especialmente tras el descanso, los gritos y los ánimos fueron volviéndose más festivos. Celebrando un primer punto en la ronda que estaba muy lejos de escaparse. Cantando el himno a mitad del partido. «Por la mañana café, por la tarde ron…» volvía a entonar el municipal palentino para acabar con «Volveremos a Primera…». Aunque para eso, si llega a ser posible, aún queda mucho. De momento, este domingo, una nueva cita, a partir de las 20 horas, también en casa. Un partido, que como afirmó Lezkano, pese a la diferencia de 38 puntos en el inicial, comienza 0-0. También en las gradas.
Lezkano evita cualquier exceso de confianza: “El siguiente partido vuelve a empezar 0-0”






























