Tanto Ecologistas En Acción como las plataformas ciudadanas «Metano No en mi Tierra» y «Mantinos Vive» han emitido este lunes sendos comunicados en los que manifiestan su rechazo a la posible instalación de una planta de biogás en el término municipal de Mantinos, en una parcela a 1,5 kilómetros de la localidad de Guardo, según la tramitación que la empresa PITMA Generación 02 S.L. ha iniciado y los documentos expuestos a información pública por parte de la Junta de Castilla y León.
Según recuerda Ecologistas en Acción, este proyecto supone «dos plantas de biogás contiguas», dado que se trata de una parcela colindante con la que albergará la planta de la empresa Verdalia, ya autorizada, y que comenzará su construcción para tratar las 200.000 toneladas anuales de residuos. A esa cantidad se pueden añadir con la nueva planta de Mantinos otras 123.000 toneladas, principalmente purines y paja.
La fábrica de la empresa PITMA se ubicará, al igual que la de Verdalia, a una distancia de 1,5 km de Guardo, aunque en el término municipal de Mantinos. «Sin duda, Guardo será la localidad más afectada por las consecuencias sociales y ambientales que suelen generar este tipo de instalaciones, ya que soportará los malos olores y el trasiego anual de otros 5.000 camiones que accederán a la nueva planta con el aporte de los residuos necesarios para el funcionamiento diario», indican desde Ecologistas en Acción.

Desde EA resaltan que esta nueva fábrica contará con dos balsas para almacenar los deshechos generados en el proceso de valorización, el digestato, con una capacidad de 16.868 m3, el equivalente a la generación que se producirá durante cuatro meses. Y especifican que la promotora establece en el estudio de impacto ambiental otros posibles residuos, hasta un 20%, podrán reemplazados a los purines y la paja cuando estos no sean suficientes para mantener la producción, entre esos residuos destacan, entre otros, una gran variedad de lodos (fosas sépticas, depuradoras…), grasas y aceites.
La asociación ecologista considera que contar con una planta de Biogás supone ya un importante problema para las vecinas y vecinos de Guardo pero tener dos plantas, a poco más de un kilómetro del núcleo urbano, supondría «incrementar exponencialmente el efecto de los malos olores derivados de transportar y almacenar miles de toneladas de residuos, el riesgo de respirar gases perniciosos para la salud en el caso de escapes o mal funcionamiento, sufrir el tránsito continuo de camiones con el consiguiente deterioro de carreteras y calles y el riesgo de derrames, así como la posibilidad cierta de escapes de biometano, que algunos estudios estiman de hasta un 5% del biometano producido».
Ecologistas en Acción cree necesario que los habitantes de la comarca de Guardo se informen de las ventajas y los inconvenientes de tener cerca de sus casas una planta de biogás y decidan si el modelo de desarrollo que quieren en su territorio es a base de hipotecar el futuro potenciando un modelo de ganadería industrial que no genera apenas empleo en los pueblos y contamina los suelos y los acuíferos. Varias zonas de España (Zamora, Granada, Jaén) están sufriendo ya esta realidad, plantas de biogás que van de la mano de más macrogranjas.
Plataformas vecinales
Por su parte, las plataformas vecinales «Metano No en mi Tierra» y «Mantinos Vive» han manifestado públicamente su «rotunda oposición» al proyecto de una nueva planta de biometanización en el término municipal de Mantinos y denuncian que esta infraestructura convertirá la comarca de Guardo-Mantinos en el «vertedero industrial» de la provincia. «La experiencia en otros municipios donde ya están funcionando plantas de metano demuestra que la población local llega a disminuir drásticamente hasta en un 50% debido a la insoportable convivencia con los malos olores crónicos», señalan desde los colectivos. Esta pérdida de habitantes viene acompañada, aseguran, de un «grave perjuicio patrimonial para los vecinos» y para el valor de vivienda y suelo.
Consideran que los dos proyectos, en conjunto, supondrán «el tránsito continuo de miles de camiones pesados adicionales al año por las carreteras locales, incrementando la degradación de las vías públicas, el peligro vial y la contaminación acústica» y alertan de que la ubicación elegida para estas industrias «colinda y amenaza de forma directa a la Campa de Cansoles, un paraje de excepcional valor ecológico e hidrológico para la comarca».
Aunque afirman no estar en contra de las energías renovables, rechazan que «se utilicen como excusa para lavar la cara a la ganadería industrial a costa de destruir nuestro patrimonio y despoblar nuestros pueblos». Por todo ello, las plataformas exigen a los ayuntamientos implicados y a la Junta de Castilla y León que prioricen la salud pública, la economía local y la conservación de la biodiversidad, «atiendan las alegaciones vecinales y denieguen las Autorizaciones Ambientales a estos proyectos industriales perjudiciales».





