¿En qué consiste el proyecto de Visitas Chiguito Corito?
S. Nuestra empresa consiste en acercar al visitante la experiencia de Palencia, sus edificios, curiosidades y detalles más importantes sobre historia, cultura, gastronomía.
M. Si, y ya desde nuestro nombre queríamos mostrar parte de nuestra identidad, y el resto se dice solo; creemos que Palencia es una ciudad (y provincia) maravillosa y todo el mundo debe conocerla y disfrutarla.
¿Cómo os conocisteis y cómo surgió la idea de montar este proyecto juntos?
S. Marta y yo nos conocimos en clase, haciendo el Grado Superior de Guía, Información y Asistencias Turísticas en el IES Virgen de la Calle de aquí de Palencia. Ya desde el grado hacíamos visitas junto a nuestros compañeros de manera altruista para ir cogiendo confianza y aprender lo máximo posible.
M. Después, junto con otras 4 compañeras, formamos una asociación y seguíamos haciendo visitas como hobby, de distintas temáticas simplemente para divertirnos. El 1 de septiembre de 2021, Sergio y yo decidimos lanzarnos y comenzamos este proyecto profesionalmente, y nos debió dar impulso San Antolín porque este año hacemos 5 años.
¿Qué os llevó a dedicaros profesionalmente a enseñar la ciudad de Palencia?
S. Creo que nos ha motivado siempre el hecho que, al gustarnos mucho el lugar donde hemos nacido y donde hemos crecido, mostrar nuestra ciudad al visitante de una forma cercana y diferente. Ya cuando empezamos en el Grado Superior y vimos que teníamos vocación, fue todo más fácil.
M. Opino como Sergio, y si preguntas a cualquier amigo nuestro de fuera de la provincia te dirá que somos muy muy monotema con las virtudes de Palencia desde siempre. Además los dos tenemos otros estudios muy ligados con el patrimonio que nos ayuda en esta tarea. Yo estudié Historia, y Sergio estudió Historia del Arte.
¿Crees que los propios palentinos conocemos, valoramos y aprovechamos realmente nuestra ciudad?
Sinceramente pensamos que es una espina que va a seguir atravesada en Palencia. Pero al igual que en Palencia, ocurre en muchos sitios, que los propios habitantes del lugar no conocen lo que tienen. Por eso también estamos trabajando, para dar a conocer nuestro patrimonio. Hemos hecho alguna visita, por ejemplo el año pasado para la AECC, para que los palentinos descubran sus raíces y el patrimonio actual.

¿Qué es lo que más le suele sorprender y gustar de la ciudad a la gente que viene de fuera?
Algo que llama la atención es la limpieza de la ciudad. Se sorprenden porque las calles están muy limpias, y también hay mucha tranquilidad: la paz que se respira, es algo que suele gustar en general. Y por lo que se quedan maravillados, sobre todo, por la catedral, nuestra joya, por el Cristo del Otero, aunque ahora no se puede visitar, por todo el patrimonio religioso que tiene nuestra ciudad y por los espacios verdes.
¿Recordáis algún comentario o anécdota en especial de los visitantes al respecto de la ciudad?
S. Tenemos muchas anécdotas. Recuerdo, sobre todo, con los grupos que tenemos de asociaciones o de agencias de viajes, yendo hacia Aguilar de Campoo para ver el Románico con un grupo de Málaga, me puse a cantar con ellos la canción “Viva la gente”, que fue muy querida hacia los años 1960 y 1970. Pues ya solo el hecho de haber cantado esa canción, me permitió conectar de una manera más cercana con el grupo, porque les recordó a cuando eran niños y la escuchaban en la televisión y en la radio. Y luego, anécdotas de visitas en las que recuerdas momentos muy graciosos y entrañables, o cuando conectas con una persona y esa persona vuelve en un tiempo a hacer visita con nosotros. Eso da una satisfacción muy grande.
M. Al final, nuestro trabajo es súper agradable, todos vienen a disfrutar así que casi siempre se genera un buen ambiente con los visitantes. Hay muchas visitas que acaban con un vermú con los turistas o incluso en una amistad. Otra anécdota es cuando tenemos familiares de nuestros Palentinos Ilustres en nuestras visitas, por ejemplo este verano a una biznieta de Jerónimo Arroyo.
¿Hay algún lugar, historia o personaje de Palencia que os guste especialmente contar durante las visitas?
Jerónimo Arroyo es el personaje que sale más a relucir en las visitas que hacemos de Palencia. También hablamos de la figura de la Mujer Palentina y la lucha contra el Duque de Lancaster. En otras rutas, como la que tenemos de Misterios y Leyendas, hablamos de Dorotea Santos y el Motín del Pan de 1856, del Cid y Doña Jimena; cuando hacemos visita a la Catedral, el personaje más relevante es el obispo Juan Rodríguez de Fonseca.
¿Vuestro lugar de Palencia favorito?
S. La Catedral o la dársena del Canal de Castilla.
M. Sin ninguna duda, la Calle Mayor, donde surge la magia de la ciudad. Aunque un lugar al que recurro con frecuencia es a la iglesia del Convento de las Claras.
¿Qué supone para vosotros, especialmente siendo jóvenes, haber encontrado una salida profesional ligada a vuestra propia ciudad?
S. Pues un orgullo muy grande, ya que estamos trabajando donde queremos, donde nos gusta vivir y donde somos felices. En ese sentido, somos muy afortunados.
M. Y además, creo que los dos somos conscientes de ello, sabemos la suerte que tenemos de dedicarnos a enseñar nuestra querida ciudad, de recibir halagos sobre la misma y de ver esas primeras impresiones cuando entran a la Bella Desconocida. Una suerte, repito.
¿Os habéis planteado alguna vez marcharos fuera para tener más oportunidades o siempre habéis querido desarrollar vuestro proyecto aquí?
S. Por lo que a mí respecta, tengo planes para estudiar fuera de Palencia, por mis circunstancias académicas, que espero poder cumplir el año que viene, aunque cuando termine mis estudios, espero seguir vinculado a Palencia y al mundo del turismo.
M. Para mí es impensable. Esto tiene sentido porque enseño mi ciudad. Si no, estoy segura que no me gustaría tanto lo que hago. Si nos hubiéramos ido fuera nuestras oportunidades se habrían triplicado, al final, Palencia es una ciudad con poco volumen de turismo, y decidimos quedarnos.
Después de estudiar turismo las oportunidades son bastantes amplias y decidimos quedarnos. Después de enseñar la ciudad a tanta gente, ¿ha cambiado vuestra propia manera de ver Palencia?
Por supuesto. Y más cuando sigues formándote, preparando, diseñando visitas y proponiendo nuevos proyectos. La ciudad nos sigue sorprendiendo, y cada día aprendemos más de ella.
¿Qué futuro le veis al turismo en Palencia? ¿Creéis que la ciudad tiene margen para crecer?
S. Si crece un poco más, a nivel de infraestructura hotelera, estaría bien. Pero no creo que sea tan buena idea el hecho que Palencia crezca más en cuanto a turismo, ya que consideramos que el turismo que llega a la ciudad, es un turismo de calidad, que vive y participa de la vida de la ciudad. Si convertimos Palencia en una ciudad masificada, no solo perdería la esencia de ese turismo de calidad, sino la esencia de la ciudad. Creo que tenemos que ser entre todos responsables para mantener lo que tenemos, y seguir creando un turismo de calidad.
M. El turismo que llega hoy por hoy a Palencia es un turismo de calidad que todos agradecemos. Aun así, desde mi punto de vista, está totalmente desaprovechada la ciudad. No hace falta masificación, pero si potenciarlo hacer campañas desde las administraciones coherentes, tener los recursos turísticos abiertosl sobre todo, en los meses de más afluencia (abril-octubre) y que el Cristo del Otero (recurso importante en la ciudad) sea más accesible al turismo.
Lo mismo sucede con la provincia, si la gente llega sin coche es impensable poder visitar nada y si tienen vehículo propio las carreteras son una auténtica aventura (por ejemplo, la carretera de Támara de Campos). También en la provincia falta profesionalizar recursos claves. No cualquier persona puede trabajar enseñando una iglesia o gestionando una Oficina de Turismo.
Si mañana llegara alguien a Palencia por primera vez y solo tenéis unas horas para enseñarle la ciudad, ¿qué tres cosas, por ejemplo, no pueden faltar?
S. Sin duda: la catedral, el Cristo del Otero y el Convento de San Pablo o el Monasterio de Santa Clara o la Calle Mayor. Son los monumentos y espacios más singulares, y de visita obligada.
M. Mis “must” son la Catedral, las Claras, la Iglesia de la Compañía y la Diputación de Palencia.





