La Policía Nacional ha detenido en Palencia a una mujer como presunta autora de un delito de hurto y otro de estafa con tarjeta bancaria, después de una investigación iniciada tras la denuncia presentada por la víctima. Los hechos se produjeron los días 29 y 30 de junio y las operaciones bancarias no autorizadas detectadas alcanzaron los 857,33 euros.
Según la investigación policial, la detenida había trabajado como cuidadora de la víctima y había residido en su domicilio hasta el 30 de junio. Durante ese periodo habría tenido acceso a la tarjeta bancaria y al código PIN.
La víctima detectó varios movimientos en su cuenta que no había realizado ni autorizado. Entre ellos figuraban dos cargos de 4,99 y 52,34 euros, además de dos retiradas de efectivo por valor de 600 y 200 euros. En total, las operaciones denunciadas ascendieron a 857,33 euros.
Tras recibir la denuncia, los agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional iniciaron las pesquisas para esclarecer las circunstancias de la desaparición de la tarjeta e identificar a la persona presuntamente responsable de las operaciones.
Durante la investigación, los agentes recopilaron información sobre los movimientos denunciados y solicitaron a la entidad financiera los datos correspondientes a las retiradas de efectivo. También volvieron a tomar declaración a la víctima para concretar cómo y cuándo se produjo la desaparición de la tarjeta.
Las diligencias practicadas permitieron obtener, según la Policía Nacional, indicios racionales suficientes sobre la presunta participación de la mujer en los hechos. Una vez realizadas las principales actuaciones de investigación, los agentes procedieron a su detención el pasado 13 de agosto.
La mujer quedó detenida por su presunta implicación en un delito de hurto y otro de estafa con tarjeta bancaria.
Recomendaciones para evitar usos fraudulentos
La Policía Nacional recuerda la importancia de mantener unas medidas básicas de seguridad en el uso de tarjetas bancarias. Entre ellas, recomienda no facilitar el código PIN a otras personas, incluso cuando exista una relación de confianza, y evitar que terceras personas utilicen la tarjeta.
También aconseja guardar las tarjetas y la documentación bancaria en un lugar seguro, activar las alertas de operaciones y revisar periódicamente los movimientos de la cuenta.
En caso de pérdida o sustracción, la recomendación es bloquear la tarjeta de forma inmediata a través de la entidad bancaria. Si se detectan cargos o retiradas de efectivo que no han sido autorizados, se debe comunicar la situación cuanto antes al banco y presentar una denuncia ante la Policía Nacional.





