El estudio se ha llevado a cabo en Boadilla de Rioseco, además de en otras fincas de Ávila y Burgos
Un ensayo de campo realizado por UPA en explotaciones cerealistas de Flores de Ávila (Ávila), Castrillo Solarana (Burgos) y Boadilla de Rioseco (Palencia) ha puesto de manifiesto que la utilización de semilla certificada logra un incremento de la producción de hasta un 16 por ciento en comparación con la semilla de reempleo.
Los trabajos finalizado después de un año en el que las condiciones climatológicas obligaron a retrasar las siembras. A pesar de obtener unos rendimientos sensiblemente inferiores a campañas pasadas por las altísimas temperaturas y la sequía sufrida en una fase crucial del ciclo de la planta, los técnicos de UPA, con el seguimiento que han hecho, han podido comprobar la mejor nascencia y mejor nivel de germinación de los trigos y cebadas certificadas, con un mejor desarrollo ante la presencia de hongos por el efecto de las elevadas precipitaciones de finales de año y comienzos del 2026.
Concretamente, el comportamiento de las cebadas certificadas han sido un 15 por ciento mejor en Castrillo Solarana (Burgos), un 18 por ciento en Boadilla de Rioseco (Palencia) y un 14 por ciento en Flores de Ávila (Ávila) en comparación con las semillas de reempleo.
En los trigos, la dinámica ha sido también similar, y los resultados obtenidos nos dicen que de media ha habido en torno a un 15 por ciento más de rendimiento con las semillas de calidad respecto a las semillas de reempleo de tercer año.
En los tres trabajos demostrativos desarrollados esta campaña, UPA realizó labores preparatorias del terreno previas a la siembra, siembra del ensayo, seguimiento del ensayo, realización de jornadas con agricultores y la cosecha posterior del ensayo con los resultados de los mismos sobre las variedades de trigo y cebada objeto del estudio.
En el ensayo de Flores de Ávila las semillas certificadas de cebadas lograron rendimientos medios de 2.100 kilos por hectárea, mientras que las R3 han alcanzado tan solo los 1.800 kilos. En el campo de Castrillo Solarana (Burgos) los rendimientos han sido también esclarecedores, con 2.600 kilo de media en las variedades certificadas de cebada, hasta un 15 % superior respecto a las variedades de reempleo de tercer año.
Mientras tanto, en Boadilla de Rioseco el estudio demuestra que las semillas de calidad se han adaptado mejor a las condiciones climatológicas y han demostrado ser bastante más productivas y resistentes a enfermedades. Siempre teniendo en cuenta que se trata de referencias medias, los rendimientos de la cebada se han situado en los 2.900 kilos de las certificadas frente a los 2.380 kilos de las de reempleo, lo que supone un 21% más. Los trigos han dado resultados medios de 3.100 kilos de certificada frente a 2.600 de reempleo. Un incremento del 19%.





