El sindicato sentencia que “existe un horizonte industrial definido que permite afrontar esta etapa con una perspectiva diferente”
El sindicato CCOO advierte de que mantendrá una “vigilancia permanente” sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos por Renault en materia de inversión y producto. El objetivo, asegura la organización, es que el actual “valle de actividad” sea un periodo transitorio que permita llegar al nuevo ciclo industrial “preservando el empleo y el futuro de miles de familias en Castilla y León”. “Y sobre esa base tenemos que afrontar el futuro: con los pies en el suelo, pero sin miedo”, indicaron desde la central sindical.
El delegado de CCOO Renault España, Sergio García, recuerda la apuesta industrial de la compañía, de 600 millones de euros, que afecta directamente a las plantas de Valladolid y Palencia y que se acompaña de un nuevo plan industrial con productos ya asignados como resultado de la negociación y del acuerdo alcanzado con la empresa en el marco del nuevo convenio colectivo.
La organización sindical señala que los próximos meses estarán marcados por un descenso de la actividad productiva, una circunstancia que genera “preocupación” entre la plantilla por su impacto en los turnos, la carga de trabajo y el empleo. Sin embargo, subraya que “existe un horizonte industrial definido que permite afrontar esta etapa con una perspectiva diferente”, como recoge Ical.
“La prioridad es clara: defender el empleo y las condiciones laborales de las personas trabajadoras durante todo el proceso de transición”. El sindicato exigirá que cualquier medida que pueda adoptarse en este periodo tenga carácter temporal, sea proporcionada y esté orientada a mantener el empleo hasta la llegada de los nuevos productos comprometidos.
CCOO pide “responsabilidad” a la vez que “tranquilidad” ante el momento de “incertidumbre” que atraviesa el sector del automóvil, y en particular, en las plantas de Renault de España. La transformación de la industria, la competencia internacional, los cambios tecnológicos y la evolución del mercado están “generando un periodo de menor actividad, pero en que esta situación debe entenderse como una etapa de transición y no como una pérdida estructural de empleo”.
CCOO insiste en que la transición del sector no puede traducirse en un debilitamiento de la industria del automóvil en España. Al contrario, considera “imprescindible” aprovechar este proceso para “reforzar la capacidad de las plantas españolas para fabricar los vehículos, componentes y tecnologías que demandará el mercado en los próximos años”.
La organización pone en valor “la experiencia, la cualificación y el compromiso de la plantilla de Renault, así como el peso industrial que mantienen los centros de Valladolid y Palencia dentro del Grupo Renault”. A su juicio, estos activos “deben ser una garantía para afrontar el siguiente ciclo industrial con mayores y mejores oportunidades”.





