La factoría palentina oficializa el paro de la producción durante dos semanas y media, del 1 al 19 de octubre
Era un secreto a voces o una previsión no manifestada claramente. Renault Palencia, donde se fabrican los modelos del Austral, Espace y Rafale (todos sobre la misma plataforma), parará su producción durante dos semanas y media.
11 jornadas de bolsa, desde el 1 de octubre, primer día en el que no se trabajará en la cadena, hasta el 19 de octubre, cuando volverán a salir de la factoría de Villamuriel de Cerrato automóviles. Por el medio, en rojo, el 12 de octubre como festivo.
Una parada que, en palabras de la marca del rombo, hace unos días, cuando aún no era oficial, permitirá “ajustar los volúmenes fabricados a las necesidades reales del mercado y contribuyendo a mantener la competitividad y la eficiencia de la planta”.
Fuentes consultadas por Palencia en la Red aventuran que no será la última parada de este curso y que las próximas paradas vacacionales podrían ampliarse más de lo habitual, recordando una situación como la vivida en el año 2022, cuando aún se fabricaban el Megane y el Austral en el cierre de su ciclo comercial.
Hace dos años, en las vacaciones navideñas, ya con los actuales modelos en fabricación, de un mayor valor añadido por unidad, pero con un volumen muy inferior en ventas que los producidos hace unos años, también se amplió la parada de la factoría durante las navidades.
Renault Palencia, más ‘vacaciones’ navideñas que los chiguitos
Sólo que en 2024, la planta cerrateña trabajaba a turno y medio. Ahora, solo está en marcha un turno.
Esta situación de parada programada durante más de dos semanas y dejando en únicamente 10 jornadas laborables productivas que ya ha sido criticada por los sindicatos contrarios a la firma del actual convenio en el que se prometían «estabilidad, proteger el empleo, nuevos proyectos y futuro», censura USO que pidió en su día someter a referéndum entre los trabajadores el acuerdo.
En un comunicado, USO, que no participó en la negociación por no contar con la representación requerida, reconoce que, con la llegada de la Bolsa de Horas y empezar a oír la palabra ERE «hablar de 2028 es fácil. Lo difícil es explicar 2026 y 2027. Llegará 2028. Pero hasta entonces hay que vivir 2026 y 2027».





