El Ayuntamiento Cerrateño ejecutará la Fase II de la conversión de sus explotaciones en museo con la estabilización de las galerías y la extensión de soleras
Hornillos de Cerrato lleva tiempo queriéndole sacar rentabilidad, especialmente social, a sus antiguas explotaciones mineras, como lo hace ahora, económicamente, con las explotaciones eólicas radicadas en su término municipal.
Hace unos años se puso en marcha el proyecto para convertir sus yeseras en un espacio visitable, y preparado para acoger diferentes actos bajo la caverna (o múltiples cavernas) formada bajo el Cerro de San Cristóbal. Ahora, llega la segunda fase de una iniciativa que tiene cuatro pasos antes de abrir las puertas o las galerías a los visitantes.
(Galería) Sumergirse en la historia a través de galerías inacabables
Y aunque las tres siguientes fase están totalmente definidas, la actuación se mueve al ritmo de las ayudas que, dentro del Programa de Transición Justa, recibe el Consistorio cerrateño. Así, en los próximos meses se ejecutará esa segunda fase.
Un escalón hacia la apertura que se basa en la protección de las propias minas y en ir tendiendo la superficie sobre la que en un par de años se espera que paseen los visitantes.

Así, por el monto de hasta 368.362 euros y en seis meses, se pretende limpiar todo el recorrido visitable (unos 662 metros lineales y aproximadamente 3.400 metros cuadrados) de bolos, piedras y tierras que se extienden por todo el recorrido visitable.
Seguidamente, se instalará en el techo un sostenimiento de bulones y mallazo en 420 metros lineales de cavernas, para evitar nuevas caídas de material y la estabilización del terreno. Se corresponde con la zona que no se estabilizó en la primera fase.
Igualmente, se aplicará un sostenimiento de hormigón proyectado en el emboquille de salida, en un tramo de 12 m de longitud medido desde la salida.

y se ejecutará un sostenimiento de hormigón proyectado, en el recinto reforzado que se proyecta para desarrollar actividades diversas, como pueden ser cuartos para uso de almacén en la mina, o actividades de interés local, como pueden ser bodegas de vino o queso. Este recinto irá reforzado espacialmente, con hormigón proyectado, y apuntalamientos de perfiles metálicos.
Por último, dado que en la solera de las galerías visitables se acumula una gran cantidad de polvo y barro, se instalará una solera de hormigón reforzado con fibra para evitar la suciedad y las incomodidades de los futuros visitantes. EN este caso, la solera se extenderá en esta fase en los primeros 220 metros.
Para la tercera y cuarta fase se contempla la terminación de la solera, la electrificación del recorrido de visitable así como la adquisición de material (entre ellos el de autoprotección de los visitantes) y musealización del espacio, con anualidades en 2027 y 2028.









