Adnan Omeragic
Foto: @masquebasketpal

El tinerfeño fue jugador del Zunder Palencia en la temporada 2018-19 y ahora se entrega en cada entreno y en cada partido aportando trabajo, ilusión, ganas y esfuerzo con el fin de ayudar al equipo en esta pretemporada ACB

Después de cinco años has regresado a Palencia. ¿Estaba en tus planes poder volver a este equipo?

Durante todo este este tiempo que he estado fuera y he ido en mi periplo por el mundo con el baloncesto no he dejado de seguir al Palencia. Pero volver no era algo que estuviera en mis planes aunque fuera por unas circunstancias especiales y de manera temporal, no estaba en mi mente, la verdad.

¿Cómo recibes la noticia de que el Zunder quiere contar contigo para ayudar en esta pretemporada ACB?

La noticia la recibo de manera inesperada. Estaba en mi casa en Tenerife sin tener muy claro qué hacer con el tema del baloncesto ya que no había fichado en ningún lado, no había salido nada que me gustara, y un día me llamó Urko, excompañero que coincidimos aquí y que ahora está desempeñando la labor de director deportivo. La noticia la recibí con mucha alegría y con mucha ilusión y con ganas de volver a donde ya estuve en su momento y donde fui, en ciertas ocasiones, muy feliz.

Hace cinco años eras un jugador muy querido por la afición ¿en esta segunda etapa aquí sigues sintiendo que los palentinos te consideran uno de casa?

La verdad que hace cinco temporadas cuando estuve aquí siempre sentí el aliento y el cariño de la afición, creo que de alguna manera siempre estaban conmigo, siempre me mostraban su apoyo y evidentemente era algo mutuo, era algo recíproco. Y ahora me preguntaba ¿se acordará esta gente de mí después de tanto tiempo? pues la verdad que desde el primer día que salió la noticia de que volvía para ayudar al equipo en pretemporada, que volvía a tierras palentinas, enseguida recibí muchos mensajes de apoyo, de ánimo y de gente que se alegraba de mi vuelta. La verdad que son sentimientos que me llegan y que me ponen muy muy contento porque al final significa que yo también hice las cosas bien y de ahí ese apoyo y afecto que me muestra la afición.

Es cierto que vienes por un tiempo limitado, pero el entrenador te está dando bastantes minutos en estos partidos de pretemporada, como por ejemplo en el de Casademont donde jugaste 15. ¿El trabajo duro en los entrenos tiene su recompensa en esos minutos en la pista?

Sí, al final en la vida en general el trabajo duro tiene su recompensa. En el baloncesto si uno lo da todo en la pista, en los entrenos, puede tener esa recompensa en los partidos con los minutos. Yo soy consciente que hay unas circunstancias especiales porque también ha existido la lesión de un jugador precisamente de mi posición y puede ser que también haya sido un factor que acelere los minutos en pista, pero desde luego que desde que llegué aquí el primer día sabía a lo que venía, y si algo tenía que aportar yo a este equipo era trabajo, ilusión, ganas y esfuerzo.

“Hacer mejorar al equipo es la clave”. Con esas palabras Marco Justo se ha referido al trabajo que estáis haciendo tanto tú como Marc Peñarroya. ¿Crees que es un objetivo que se está cumpliendo?

Las pretemporadas sirven para prepararse para lo que se viene y para construir a un equipo. Hacer mejorar al conjunto es la clave ayudando en los entrenos, aportando trabajo, esfuerzo, calidad, intensidad… son factores que van a ayudar a los demás jugadores a estar preparados, a saber un poquito lo que se va a venir durante la temporada. En esta primera temporada en ACB creo que ese objetivo que dice Marco en cuanto a mí y a Marc sí se si se está cumpliendo, al menos por todo lo que nos dejamos en la pista.

Desde que estuviste en Palencia en la temporada 18-19 has jugado en el equipo italiano Basket Francavilla y en el Sant Antoni de Jordi Grimau. ¿En todos estos años cómo ha ido creciendo Omeragic profesionalmente?

La verdad que desde que salí de aquí la vida baloncestística me ha llevado por diferentes lugares. Llegué aquí realmente como un niño de veintidós años, era la segunda experiencia fuera de casa después de la primera que tuve como adolescente en Barcelona, y me sirvió para crecer muchísimo como persona, como jugador, para ver de qué estaba hecho el mundo profesional del baloncesto. Ahora he regresado con cinco años más de experiencia, de aprendizaje y de muchas cosas que he podido ir recogiendo a lo largo de estas temporadas. Me considero una persona mucho más madura, preparada y con la experiencia que me han dado los años para estar en el en el sitio en el que estoy hoy en día.

Siempre te acompaña el número 12 en tu camiseta…

El número 12 si no está cogido por otra persona intento que siempre sea mío. Fue mi primer número que tuve como niño en el baloncesto y además de eso tiene un significado especial ya que es el día en el que cumple años mi madre, el 12 de enero de 1971, por eso intento que ese número siempre me acompañe.

Una vez termine tu trabajo en el Zunder Palencia ¿qué planes tienes?

Una vez termine con el Zunder Palencia mi idea es, si no sale nada mientras o durante esté aquí, volver a casa y estar preparado hasta que salga una oferta interesante que me convenza tanto en cuanto a tema de condiciones y me convenza, sobre todo, en el proyecto deportivo.

Este va a ser un año duro a la par que muy ilusionante para el Zunder ¿Qué le dirías a la afición palentina para que lo disfrute al máximo?

Yo en su momento ya viví cómo la afición palentina siente el baloncesto, sé lo que significa para ellos. Sé cuánto tiempo han tardado en tener una temporada mágica como la pasada en la cual se consiguió el ascenso pero, sobre todo, que el ascenso se haya podido consumar porque todos sabemos que no es el primer ascenso deportivo del Palencia.

Yo les diría que disfruten al máximo, que se dejen la piel apoyando al equipo, que habrá momentos muy malos, el Palencia no deja de ser un recién ascendido, no deja de tener un presupuesto humilde mientras que otros tienen más presupuesto, más experiencia… Esto no deja de ser todo nuevo para el Palencia. No sabemos cuánto va a durar, ojalá que muchísimos años pero quizás dura solo unos meses, entonces hay que disfrutarlo, vivirlo, ver pasar a los mejores jugadores de España. Seguro que al final con el aliento que los aficionados transmiten al equipo, con todo el apoyo, será una temporada mágica y se conseguirá el objetivo, la salvación.

Adnan Omeragic
Foto: @masquebasketpal
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