El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, y el director general de Caza, Pesca y del Medio Rural, Ignacio de la Fuente, participaron en la reunión del Comité Ejecutivo del Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre (CIC), celebrada en el Monasterio de San Pelayo, en Cevico Navero (Palencia).
Durante el encuentro, Castilla y León formalizó su incorporación al CIC junto con Aragón y Extremadura. La adhesión permitirá a la Comunidad participar directamente en este organismo consultivo internacional, que cuenta con autoridad mundial, posee consideración diplomática y colabora con entidades multilaterales como la UICN para defender la biodiversidad mediante el aprovechamiento sostenible de la fauna silvestre. Además, se trata de la única asociación cinegética aceptada como observador en la ONU.

Esta incorporación, según se informa desde la Consejería de Agricultura en un comunicado, permitirá además dar mayor visibilidad internacional al modelo de gestión cinegética de Castilla y León, participar en foros técnicos de referencia y defender ante las instituciones europeas el papel de la caza regulada como instrumento de gestión de la fauna y de desarrollo del medio rural.
Pino reivindicó ante este foro el modelo cinegético de Castilla y León como ejemplo de compatibilidad entre conservación, gestión activa del territorio, actividad económica y desarrollo rural. “Nuestra prioridad es acabar con la confrontación artificial entre conservación y actividad humana. El territorio se conserva gestionándolo y contando con quienes lo conocen y lo cuidan cada día”, afirmó el consejero.
La participación en la reunión da continuidad al compromiso asumido durante su comparecencia ante las Cortes de Castilla y León de reconocer la contribución de la caza, reforzar la gestión de la fauna y situar al sector cinegético entre las prioridades de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental.
La actividad cinegética se desarrolla en más del 88 por ciento de la superficie de Castilla y León, a través de aproximadamente 5.500 cotos y de sus diez Reservas Regionales de Caza. Estas cifras sitúan a la Comunidad entre los principales territorios cinegéticos de Europa.
La actividad cinegética, según se destaca desde la Junta, constituye además una importante fuente de ingresos para numerosas comarcas rurales, contribuyendo al mantenimiento de empleo, a la actividad de alojamientos, establecimientos de hostelería, empresas de servicios y profesionales vinculados al territorio.
Reservas Regionales
Al respecto, el consejero anunció que la Junta reforzará el papel de las Reservas Regionales como uno de los ejes de su política cinegética. Este modelo público permite ordenar los aprovechamientos, realizar un seguimiento técnico de las poblaciones y compatibilizar la conservación de la fauna con la generación de actividad en las zonas rurales.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental trabajará también para mejorar la valoración social de la caza y hacer visible la labor desarrollada durante todo el año por cazadores, guardas, gestores, titulares de cotos y propietarios.
Pino repasó algunas de las primeras medidas impulsadas por la Junta para facilitar la actividad cinegética y mejorar la gestión de la fauna silvestre. Entre ellas se encuentran la modificación del sistema de precinto digital, que pasará a tener carácter voluntario, y la autorización del empleo de visores térmicos nocturnos en modalidades de caza mayor. Estas actuaciones contribuirán al control de determinadas poblaciones, la prevención de riesgos sanitarios, la reducción de daños en las explotaciones agrarias y la mejora de la seguridad vial.
Asimismo, favorecerán una mejor gestión de las especies cinegéticas en aquellas zonas donde su elevada densidad genera daños recurrentes sobre cultivos, pastos e infraestructuras agrarias. “La regulación debe garantizar la conservación y el cumplimiento de la ley, pero también facilitar una gestión eficaz. Nuestro compromiso es reducir cargas innecesarias, aportar seguridad jurídica y ofrecer herramientas útiles al sector”, subrayado el consejero.
“Castilla y León defenderá la caza con argumentos, conocimiento y decisiones concretas. Hablamos de una actividad ligada a nuestra historia, que genera riqueza, contribuye a la gestión de la fauna y constituye una herramienta para fijar población, mantener actividad económica y ofrecer futuro a nuestros pueblos. La Consejería estará al lado de los cazadores, de los titulares de cotos y de todos los profesionales que hacen posible una gestión responsable de nuestros recursos cinegéticos”, concluyó Joaquín Antonio.





