Zamora News
Las carpas comienzan a desaparecer, pero quedan señales de FROMAGO por toda Zamora. Algunas son difíciles de traducir todavía a euros; otras resultan mucho más sencillas: habitaciones agotadas, restaurantes llenos, comercios reponiendo mercancía, queseros exhaustos, taxis trabajando sin descanso y hasta negocios que tuvieron que colocar el cartel de “no queda”.
La ciudad afronta este lunes la resaca de cuatro días en los que encontrar una habitación, una mesa o un aparcamiento llegó a convertirse en una pequeña aventura.
A falta del balance oficial de FROMAGO 2026, Zamora News ha buscado otro termómetro: la calle. Y lo que cuentan quienes han trabajado detrás de mostradores, barras, recepciones y expositores deja una conclusión evidente: el movimiento económico se ha sentido.
Una semana al 100%: «Ojalá hubiera más FROMAGOS»
Fernando Calderón, director del Hotel Restaurante Rey Don Sancho, resume estos días con una cifra contundente: 100% de ocupación durante toda la semana.
Y no solamente en las habitaciones.
El restaurante también ha vivido jornadas de enorme actividad coincidiendo con la llegada de visitantes a la ciudad.
Su conclusión cabe prácticamente en una frase:
«Ojalá hubiera más FROMAGOS en el año».
El establecimiento es un ejemplo de una situación que se ha repetido en el sector. Hoteles completos y viviendas turísticas con una ocupación extraordinaria han acompañado a una ciudad que durante buena parte del fin de semana ha tenido muy difícil absorber toda la demanda.
Reponer, vender y volver a reponer
El movimiento también se trasladó directamente a los comercios.
El industrial toresano Elier Ballesteros, con varios establecimientos de embutidos en Zamora y provincias limítrofes, habla de un ritmo de ventas excepcional desde el mismo jueves.
«Hemos estado vendiendo desde el jueves por la mañana a un ritmo enorme y hemos tenido que reponer a diario, en varias ocasiones, género de nuestras tiendas de la capital», explica.





