Dogs playing at public park

Por Sandra Paramio, gerente de Cielo Animal

Cuando somos niños necesitamos poder relacionarnos con otros y aprender a socializar, a jugar y a expresarnos, del mismo modo lo deben hacer los peludos. Es fundamental que aprendan a relacionarse con otros, que tengan contacto social con los de su misma especie. Desde las tres semanas ya es conveniente que se relacionen con cachorros de su misma edad. Cuanto más contacto positivo tenga con diferentes perros más habilidades sociales aprenderá y, por tanto, serán adultos mucho mas estables.

El acercamiento entre perros cuando van por la calle es importante que se haga en un estado de tranquilidad, por lo que si nuestro peludo muestra mucha efusividad al ver a otro perro, nos pararemos para que deje de tirar y se relaje. Cuando esté tranquilo procederemos a acercarnos al otro peludo; con la repetición de esta acción aprenderá que tiene que presentarse y saludar en un estado calmado para no asustar al resto.
Es muy importante que al igual que el perro esté tranquilo lo este también su dueño, hay que evitar los gritos, los tirones de correa violentos y obligarle a sentarse o estar inmóvil. Durante el periodo de cachorro es muy aconsejable utilizar correas largas que permitan su movilidad manteniendo su control sin brusquedades.

Cuando varios perros están jugando hay que controlarlos en todo momento, es bastante frecuente que se pueda provocar un conflicto si el juego les sobreexcita. Si nuestro peludo se pone muy intenso con algún compañero de juego deberemos separarlo y proporcionarle otro entretenimiento, del mismo modo lo haremos si vemos que es nuestro peludo quien se siente agobiado por otro. Es conveniente que nuestro peludo tenga un grupo de amigos perrunos, con quienes tenga confianza y disfruten de horas de juego.
Actualmente existe el concepto de guardería canina donde los peludos pueden ir por horas a disfrutar de juegos y diversión con otros peludos. Donde controlan la socialización y el correcto desarrollo de las capacidades sociales de cada uno.

Debemos tener en cuenta que habrá peludos que ya muestren dificultades para relacionarse con los de su misma especie y otros mostrarán ciertos problemas de conducta, en cualquiera de los casos lo mejor será tratar el problema con expertos en conductas caninas, es decir, educadores caninos profesionales.

La educación de nuestro peludo es ESENCIAL en su desarrollo para poder aprender habilidades y ser un adulto equilibrado. Un peludo correctamente socializado no percibirá al resto como una amenaza o un peligro y, por tanto, no gruñirá ni morderá. Además, podremos disfrutar de muchas más experiencias con nuestro peludo y hacer que la conexión sea más intensa para ambos.

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