Ecologistas en Acción Palencia presentó alegaciones contra el proyecto de planta de biometanización mediante digestión anaerobia promovido por Proyecto PITMA Generación 02 S.L. en el término municipal de Mantinos y reclamó a la Junta de Castilla y León que deniegue la autorización ambiental ante los posibles impactos sobre la población y el entorno.
A través de un comunicado recogido por Ical, la organización manifestó que la instalación, diseñada para tratar hasta 123.000 toneladas anuales de purines, estiércoles y otros residuos, no acredita suficientemente ni su interés general ni la necesidad de una planta de estas dimensiones en la comarca. A su juicio, tampoco se demostró que exista suficiente materia prima en el entorno para garantizar su funcionamiento sin recurrir al transporte de residuos desde largas distancias.
Ecologistas en Acción recordó además que ya existe una planta de biogás autorizada en la zona con una capacidad de tratamiento de 200.000 toneladas anuales, por lo que cuestiona la justificación de una nueva instalación de esta magnitud y la demanda que pretende cubrir.
Uno de los principales motivos de preocupación de la organización es la proximidad de la planta al núcleo urbano de Guardo, situado, según sus alegaciones, a poco más de un kilómetro de la instalación. Esta distancia sería inferior a los 1,5 kilómetros que las directrices de la Administración autonómica contemplan como referencia respecto a los núcleos de población.
En este sentido, los ecologistas alertaron del posible impacto acumulativo de olores, emisiones atmosféricas y ruido, al que se sumarían los efectos de otras actividades e instalaciones existentes o previstas en el entorno. La asociación consideró que el estudio presentado no garantiza suficientemente la protección de la población frente a estas afecciones.
También cuestiona los protocolos previstos para detectar y controlar posibles emisiones y fugas y reclama sistemas claros de monitorización, mantenimiento y actuación ante accidentes o incidentes que puedan afectar a la salud o al medio ambiente.
Otro de los aspectos que Ecologistas en Acción consideró insuficientemente evaluado es el tráfico pesado asociado a la planta. Según sus estimaciones a partir de los datos del proyecto, la instalación podría generar más de 200 servicios semanales de vehículos pesados, tanto para transportar las materias primas como para retirar los productos generados, a los que se sumarían los desplazamientos derivados de otras actividades ya implantadas en la zona.
La organización alerta especialmente del incremento de tráfico en las carreteras CL-626 y CL-615 y reclama estudios específicos sobre seguridad vial, emisiones y afecciones a los municipios atravesados. En su opinión, no basta con asegurar que los camiones no atravesarán núcleos urbanos, sino que debe acreditarse esta circunstancia y analizarse el impacto sobre unas carreteras comarcales que soportarían un aumento significativo del tráfico pesado.
Finalmente, Ecologistas en Acción reclamó que la evaluación ambiental tenga en cuenta no solo los impactos individuales de la planta, sino también el efecto sinérgico y acumulativo de las actividades industriales y ganaderas existentes o previstas en el entorno, especialmente en materia de contaminación atmosférica, ruido, olores, tráfico y afecciones paisajísticas.





