El proyecto está enfocado al uso de la base por parte de ultraligeros. Imagen de archivo de otro aerodromo de la comunidad. / ICAL

Un proyecto, que ha recibido el visto bueno medioambiental, trata de rehabilitar la antigua pista forestal de la Junta como base para ultraligeros

Aunque a muchos les pueda resultar extraño, Palencia no es una provincia sin pistas para aviones. Es cierto que las que existen quedan lejos de poder recibir un Antónov, un Airbus A400 o un A380. Pero haberlas ‘hailas’. Al menos tres: Herrera de Pisuerga, Villoldo (Castrillejo de la Olma) y Cillamayor. Y hubo otro cercano a la capital, en Villaumbrales operativo hasta hace unos años.

Ahora, se quiere sumar un cuarto a esas opciones de para la aeronautica deportiva: el de La Cerra, en Villapún, pedanía de Santervás de la Vega.

Indicador de dirección hacia la base de aviones de La Cerra, en Villapún a la altura de Santervás de la Vega. / Google Street View

No se trata de una pista nueva, aunque tampoco procede de los albores de la aviación. La de La Cerra fue construida por la Junta de Castilla y León para dar servicio a las aeronaves de pequeño tamaño para extinción de incendios forestales en la provincia de Palencia, a finales de los años 90 del siglo pasado. Allí estaba basado durante los veranos un Airtractor -802 de ataque de incendios con agua, pero de carga en tierra. Es decir, cada vez que descargaba sus más de 3.000 litros de agua en cualquier punto de la provincia debía volver hasta La Cerra para recargarse de agua.

Aparato similar al que estaba basado en La Cerra durante los primeros años del presente siglo. / ICAL

La operativa, si bien la suya era una respuesta rápida a las llamas, era complicada, por lo que se comenzó a cambiar y a potenciar el uso de helicópteros con capacidad para recargarse de agua en cualquier punto y transportar también medios humanos.

Con esto, la base de La Cerra en Villapún quedó sin apenas uso, al retirar la Junta, entrado ya el siglo XXI, esta aeronave. Y aunque la Junta trató de readaptar estas instalaciones para su uso por helicópteros (con una base en Villaeles de Valdavia), los rastrojos han crecido en la pista 06-24.

El helipuerto palentino de Villaeles triplicará su capacidad

Pero ahora una iniciativa, promovida por el Club La Cerra, creado en 2020 con este fin, acaba de recibir el visto bueno medioambiental a la propuesta de recuperar este antiguo aeródromo forestal como un aeródromo dedicado a los ultraligeros. “El informe de impacto ambiental no será objeto de recurso alguno”, señala la resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Porque en todos los aspectos se considera que, ni su rehabilitación ni su explotación generarán problemas medioambientales.

Estación meteorologica de La Cerra. / https://aerodromolacerra.es/

El proyecto.

Dicho informe de impacto ambiental, para su evaluación, fue presentado el pasado mes de febrero y el proyecto consiste en el “reacondicionamiento de las instalaciones de la base aérea antiincendios del aeródromo de La Cerra, para su uso por ultraligeros, lo cual incluye, básicamente, la actuación sobre la pista de vuelo y de rodadura, y la construcción de una nueva plataforma de estacionamiento para las aeronaves”.

En concreto, el aeródromo dispone de una pista de vuelo de 832 m de longitud y 28 m de anchura; torre de vigilancia y plataforma para aterrizaje de helicópteros. “Se prevé rehabilitar la pista de despegue y aterrizaje de aeronaves existente, cuyas dimensiones serán de 850 m de longitud y 26 m de anchura, con sus correspondientes franjas de seguridad, así como, la construcción de una plataforma de estacionamiento y encendido de motores de 50 m2, situada cerca de la cabecera 24. Para ello, será necesario llevar a cabo movimientos de tierras, ligeros desbroces, así como el alisado y compactado del terreno de la pista de aterrizaje”. Se estima movimientos de tierras de unos 200 metros cúbicos.

Vista satelital del aeródromo de La Cerra, en Villapún. Es difícil apreciar la pista debido al estado de desuso de la misma.

Entre las recomendaciones que se compromete a asumir el promotor del proyecto, está el de alejar lo máximo posible las operaciones de despegue y aterrizaje de la cabecera 24, dado que muy cerca de ella se encuentra la Cañada Real Leonesa, de forma que los aparatos, siempre ultraligeros, sobrevuelen la misma con al menos cuatro metros y medio de altura. También se colocaran avisadores de operaciones de vuelo.

Igualmente, se compromete el promotor a instalar mapas donde se señalen, dependiendo de la época del año, las zonas anexas que no se deberán sobrevolar por la presencia de aves.

De día, y 624 operaciones anuales

La actividad en el aeródromo será diurna, con actividades deportivas y de formación, por lo que se trata de un aeródromo restringido especializado. El número de operaciones (despegues y aterrizajes) anuales aproximado que se espera es de 624, “con una media aproximada de 4 operaciones al día, 3 días a la semana, siendo los fines de semana los días de mayor afluencia”. “Para la circulación del tráfico en el entorno del aeródromo se efectuarán circuitos tanto a izquierdas como a derechas, desde cada cabecera del campo de vuelo”.

De esta forma, se volverá poner en uso una instalación en desuso y que no ha llegado aún a cumplir los 30 años.

-Publicidad-

1 COMENTARIO

  1. Solo un pequeño apunte: la pista aérea de La Cerra no está operativa desde finales de los noventa, sino desde principios de los ochenta, aunque sí es cierto que al principio se ubicaba sobre la misma Cañada Real Leonesa Oriental, en terrenos de Villapún y Villota del Páramo, situación que la Junta de Castilla y León corrigió a finales de los noventa, trasladando la pista y la propia torre de vigilancia de incendios a una zona cercana de La Cerra y en terrenos de Villapún.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí