El Pabellón Municipal de Palencia ya tiene colocado en lo alto de la cubierta el nuevo sistema de sonido
Muchas cosas buenas se pueden decir del Pabellón Municipal de Palencia. Desde la ampliación hace unos años se ha convertido en una olla a presión cuando juega el Palencia Baloncesto (con las diferentes denominaciones publicitarias que ha tenido). Se solucionaron los problemas de frío y corrientes en invierno (resta dar una solución al calor de la primavera y el verano). El cambio de imagen de la cancha cuando se llegó a la ACB, dominando los tonos morados en parqué y publicidades, en vez del aséptico y soso gris, le dieron otro punto característico.
Pero de lo que ha adolecido desde aquella remodelación ha sido de un sistema de sonido propio capaz de hacerse oír y entender por los hasta 5.000 asistentes. O se callan todos, o no oía y eso no era garantía siempre de entender los que se decía.
Tanto es así que durante la ACB, se suplementó cada partido, el sistema propio basado en 12 altavoces unitarios colgados del techo. Ya el pasado año se dejó de dar vitaminas al sonido y en está concluida temporada, tras la disputada de la Copa España, el Ayuntamiento decidió volver a suplementarlo, a la vista de lo insuficiente que era el de serie. Así mantuvo, distribuido por el pabellón, los altavoces utilizados aquel fin de semana en el que el Estudiantes levantó la Copa España en Palencia.

Entre medias, una idea, la del Consistorio, y un apoyo, el de Recoletas Salud, para dotar al Municipal de Palencia de una mejor sonoridad. Comenzó a hablarse de ello en febrero de 2025. Pero no fue hasta noviembre pasado, ya comenzada la liga, cuando el Ayuntamiento, juntando las aportaciones de Recoletas en dos temporadas, se lanzó al contratar esa esperada mejora sonora.
Y en enero, se le eligió a la empresa que ejecutaría la revisión de la voz del pabellón, la misma que se encarga de sonorizar el Martín Carpena de Málaga y que en Palencia ya ha ejecutado actuaciones como el sonido del Teatro Principal.
La nueva ‘voz’ del Pabellón Municipal de Palencia, desde el Martín Carpena de Málaga
Pero con las intervenciones necesarias en el recinto, ha habido que esperar a que acabara la temporada regular para ejecutar la operación. La más visible, colgar las nuevas cuerdas vocales del Municipal.
De hecho, ya penden del techo los elementos sonoros. A los dos altavoces simples por fondo y cuatro por lateral (12 en total) que son los propios del Pabellón se les han unido en estos últimos días otros 72.

Son 14 array de amplia dispersión variable con tecnología SYNC-Drive distribuidos de forma que en cada fondo haya dos array con ocho módulos de altavoz dada uno y en cada lateral haya cinco con cuatro módulos cada uno. Se ha cambiado la disposición inicial que planteaba, con los mismos altavoces, 72, sus distribución en 18 array. Porque en cada fondo se estipulaba que debía haber 4 array, pero de 4 altavoces. Ahora son 2 por fondo, pero con 8 altavoces en forma de arco.

A todo esto hay que añadirlo la electrónica que mueva todo ello. El contrato, contemplaba un procesador digital de audio con dos entradas y seis salidas y cinco etapas de potencia de 2 X 1250 W a razón de 1.020 por cada una. El sistema de sonido del pabellón estará dotado de un mezclador de sonido de cuatro vías, varios micrófonos, (uno de ellos de mano digital) y la dotación rac para el montaje de todos ellos.

Ahora, solo falta esperar para comprobar cómo suena el carrito de los helados que está montando el Súper Agropal Palencia, y como se comporta bajo la presión sonora de 5.000 aficionados. Aunque para ello, aún queda todo un verano de espera.




