El patrimonio histórico y la naturaleza son activos que pueden convertirse en motor de desarrollo para las zonas rurales. Herrera de Pisuerga, en Palencia, ha buscado en esos recursos para lanzar un proyecto con un enorme potencial: un Centro de Innovación Territorial que apoya toda una estrategia de futuro en la circunstancia excepcional que se da en este municipio del norte de la provincia: aquí coexisten dos declaraciones de Bien de Interés Cultural (BIC) que protegen su entorno y su legado.
El primero es el “BIC de Patrimonio Arqueológico e Histórico”, basado en su impresionante pasado romano como asentamiento de la Legio IIII Macedonica (la antigua ciudad de Pisoraca), cuyos restos arqueológicos, monumentos y la emblemática pieza de la Tessera Hospitalis definen su identidad.
Y el segundo, el ‘BIC de Entorno Natural’ en el área del Canal de Castilla: el tramo de esta infraestructura histórica a su paso por el municipio es una joya de la ingeniería hidráulica del siglo XVIII y un espacio natural protegido de biodiversidad única, vertebrando el turismo activo y el desarrollo sostenible de la zona.
Nuevo proyecto estratégico
Todo ese potencial se ha condensado en el proyecto ‘Territorio BIC’, que pone en valor al municipio como «un espacio donde el patrimonio histórico, la cultura y la naturaleza conviven y se proyectan hacia el futuro».

Así, toda Herrera se reconoce como «un territorio vivo que protege su pasado y, al mismo tiempo, abre sus puertas a quienes llegan», alineándose con objetivos estratégicos como los de la Agenda 2030.
Gracias la financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el reto Demográfico (MITECO) y el desarrollo del Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga, este proyecto estratégico de innovación territorial para la lucha contra la despoblación rural muestra una ventana al mundo a través de la web ‘territoriobic.es’ y los canales en redes sociales, que conectan la información de interés sobre el municipio con iniciativas como las “lanzaderas” de vivienda o de empleo y formación, que buscan soluciones habitacionales y programas de capacitación profesional y empresarial; o una línea dedicada a la Sostenibilidad y Agenda 2030 para favorecer la economía circular, con proyectos pioneros de compostaje comunitario o el impulso al Zoo de Aves.
Pero también un apartado dedicado al patrimonio de la villa, con toda la oferta histórica, las rutas del Canal de Castilla y el acceso al Museo Virtual, un espacio interactivo digitalizado que permite explorar los yacimientos arqueológicos en 3D. Y, por supuesto, toda la información de interés sobre el municipio, sus empresas y servicios públicos y de participación ciudadana, actualidad o agenda de actividades.
El proyecto demuestra cómo un municipio rural de unos 2.000 habitantes puede utilizar sus activos históricos, tecnológicos y de comunidad para generar un ecosistema sostenible que atraiga talento, retenga población activa y sirva de modelo para la “España de las oportunidades”.
El Zoo de las Aves
Una de las buenas noticias vinculadas con esta iniciativa ha sido la reinauguración del Zoo de las Aves, una curiosa dotación municipal que sufrió un desgraciado incendio en el que murieron más de 80 aves de diferentes especies.
La reconstrucción del zoo de aves no solo ha permitido recuperar el recinto tras el incendio, sino también modernizar sus instalaciones. El nuevo diseño, con un recorrido en forma de U y un pasillo central para el trabajo de los cuidadores, facilita el mantenimiento de los 17 voladeros. Además, se ha renovado la instalación eléctrica y se han incorporado materiales ignífugos y un sistema de detección de incendios. El parque reabre con unas 40 aves de 17 especies, alrededor del 70% de la capacidad anterior al incendio. Entre ellas figuran cotorras, loros, rosellas, agapornis, periquitos, canarios y tórtolas, además de patos, ocas, cisnes y pavos reales en semilibertad. El objetivo es recuperar progresivamente el número de ejemplares, adaptándose a la normativa vigente y garantizando el bienestar animal.



