El deterioro de aceras y calzadas, los problemas de accesibilidad, las dificultades para utilizar algunos contenedores de residuos, la proliferación de plagas y el estado de determinados espacios públicos y equipamientos centraron las reclamaciones trasladadas por los vecinos del barrio de San Antonio de Palencia durante un encuentro organizado por Izquierda Unida, que defendió la necesidad de reforzar el mantenimiento cotidiano de los barrios de la capital.
La reunión, celebrada ayer, sirvió para recoger las principales demandas vecinales y conocer de primera mano las necesidades de una de las zonas de la capital. Entre las quejas más repetidas figuró el estado de conservación de varias calles próximas a la avenida de Asturias, donde los asistentes denunciaron la existencia de baldosas levantadas y desperfectos en la calzada que, según señalaron, provocaron caídas y accidentes.
Los vecinos también trasladaron problemas relacionados con la accesibilidad y la seguridad vial. En este sentido, criticaron la escasa duración de algunos pasos semafóricos para las personas mayores y las dificultades que presentan determinados rebajes de acera para usuarios de sillas de ruedas o personas con movilidad reducida.
Otro de los asuntos abordados fue la gestión de los residuos. Varias personas mayores manifestaron las dificultades para levantar las tapas de algunos contenedores instalados por el Ayuntamiento, una situación que, según explicaron, les obliga en ocasiones a dejar las bolsas fuera de los recipientes o a desplazarse a otros puntos del barrio para depositarlas.
Durante el encuentro también se alertó sobre la presencia de cucarachas, ratas y palomas en distintos puntos de San Antonio. Los asistentes señalaron especialmente un solar de titularidad municipal por la acumulación de maleza y suciedad, que consideran un foco de insalubridad.
Asimismo, los vecinos denunciaron el deterioro de algunas zonas infantiles y lamentaron que el establecimiento hostelero situado en el Parque de la Carcavilla permanezca cerrado desde hace más de dos años.
La situación de las fiestas del barrio y el reparto de subvenciones municipales generaron asimismo críticas entre los asistentes. Representantes vecinales cuestionaron las dificultades para organizar conciertos y actividades culturales y reclamaron un reparto más equilibrado de las ayudas públicas entre los distintos barrios de la ciudad.
Además de recoger estas demandas, Izquierda Unida incorporó varias propuestas planteadas por los vecinos para su futuro programa electoral municipal, entre ellas la creación de un centro de día para personas mayores, la rehabilitación del silo para usos culturales y artísticos y una mayor inversión en el mantenimiento ordinario de los barrios.
La formación reiteró su compromiso de trasladar estas reivindicaciones a las instituciones y de continuar celebrando encuentros abiertos en distintos puntos de la ciudad para fomentar la participación vecinal.





