vecindad muerte Palencia
Los bomberos de Palencia accedieron a la vivienda por una ventana.

Hallan fallecido dentro de su domicilio a un hombre tras el aviso de su vecina, que no había podido hablar con él ayer

En ocasiones sorprenden noticias que destacan la soledad en la que viven muchas personas. Soledad que no se hace patente hasta que fallecen y son halladas semanas o incluso meses después de su óbito, por cualquier casualidad o porque la naturaleza sigue su curso y los cuerpos no son incorruptibles. También llaman la atención los casos contrarios. Cómo el mantener un estrecho contacto con personas cercanas y vecinos permite salvar la vida de ciudadanos que sufren problemas de salud en casa por la rápida solicitud de ayuda de sus allegados.

Pero, puesto que todos tenemos que morir en algún momento, también es cierto que mantener una buena vecindad no evita que a una persona la encuentren fallecida en su casa, aunque podría haberlo hecho. Un ejemplo de ello es lo ocurrido en las ultimas horas en Palencia. Más concretamente en la calle José Zorrilla de la capital a donde acudió la Policía Local tras el requerimiento de una mujer.

Alegaba que durante toda la mañana de ayer no había podido hablar por teléfono con su vecino, un hombre de 75 años, que necesita cuidados y con el que dialogaba todos los días. La mujer, que se encontraba muy inquieta ante esta circunstancia, solicitó ayuda a la Policía Local.

Lo primero que comprobaron los agentes es que nadie contestaba a la puerta del domicilio y que tampoco había constancia de esta persona en ninguno de los hospitales de la ciudad. La única salida que quedaba era entrar, con toda presteza, al domicilio, por lo que se avisó al servicio de Bomberos. Sus efectivos accedieron al interior de la vivienda a través de una ventana. En el interior se encontró al morador, ya fallecido.

Y aunque la historia no tuvo un buen final, la premura de la vecina en llamar a los servicios de emergencia ante la extrañeza de no poder practicar la buena vecindad, podría haber salvado la vida al hombre si solo se hubiera caído o estuviera sufriendo alguna dolencia reversible.

Golpes de calor y discusiones

El calor que se sufrió en la jornada de ayer provocó el traslado de una mujer de 73 años hasta el hospital de la capital a consecuencia del golpe de calor que sintió cuando se encontraba en la calle, en concreto en la avenida de Cardenal Cisneros.

Calientes estaban también los ánimos en otras dos intervenciones de la Policía Local en la jornada de ayer: Por un lado, entorno a las 13 horas en una discusión entre un hombre de 39 años y una mujer de 41 en plena Calle Mayor. Tras entrevistarse con ellos los agentes, los dos implicados manifestaron su intención de presentar sendas denuncias mutuas.

Por otro, el acaloramiento entre dos personas en el Paseo de los Frailes de la ciudad, a causa del perro de uno de ellos. Tras calmarse los ánimos con la mediación

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