El viaje de sus vidas (2017)

No hace mucho hablábamos en esta misma columna de “Un paseo por el bosque”, cinta protagonizada por dos grandes veteranos como son Nick Nolte y Robert Redford. En la misma línea está “El viaje de sus vidas“, que cuenta como protagonistas con Helen Mirren -una de mis actrices favoritas- y Donald Sutherland, veteranos también de la profesión pero con una actitud impecable delante de las cámaras, como siempre.

Y es que “El viaje de sus vidas“, es una de esas historias que vuelven a intentar sumergirnos en el pensamiento de nuestros mayores, esas edades a las que llegaremos algún día si Dios quiere y que por mucho que creamos, nunca llegaremos a entender hasta que no lo vivamos.

John y Ella Spencer (Donald Sutherland y Helen Mirren respectivamente), son dos ancianos que deciden hacer un viaje en su vieja caravana sin avisar a nadie, incluidos sus hijos. La demencia de John, cada vez más acentuada, hace que Ella, también enferma -aunque su enfermedad se irá descubriendo a lo largo de la historia- tenga que estar contastemente pendiente de él y para ayudarlo, todos los días, en sus paradas de descanso nocturnas, le pone viejas diapositivas de recuerdos familiares. En el trayecto, vivirán situaciones inverosímiles, mientras sus hijos, viven desesperados por saber dónde se encuentran.

Como digo, a la cabeza del reparto se encuentran dos grandes leyendas de Hollywood, “La Reina” Helen Mirren y Donald Sutherland -por una vez, no hace de malote-. Con un guión en apariencia “típico” de viaje sentimental, la película esconde tras su título, un viaje por los recuerdos de sus vidas. Helen Mirren lo vuelve a hacer, cada aparición suya en los créditos de una película, suele ser una acierto seguro. La manera de afrontar su enfermedad y sobre todo, la de su marido, es seguramente lo más destacable del film y conforme pasan los minutos, va cercando los sentimientos del espectador. Del también polifacético Donald Sutherland, lo más sorprendente, como he dicho, es verle sin hacer de malo ¿o lo hace?. Sus dotes interpretativas, que no voy a descubrir aquí, vuelven a quedar de manifiesto y lo verás con ramalazos del Sutherland que, si has seguido su carrera todos conocemos, pero con momentos cómicos que enmascaran una dura realidad. A caballo entre el drama y la comedia, en la primera parte de los 110 minutos de duración, asistiremos incrédulos a cómo el director Paolo Virzì, enfoca otra de esas malditas enfermedades con un toque de humor constante y que hace restar importancia a lo que realmente quiere contar, pero poco a poco, veremos que nos está preparando para lo que va a acontecer en la segunda parte.

En fin, todos, hombres y mujeres, en condiciones normales, llegaremos a esa tercera edad, todos podemos entender -o intentarlo- lo que puede pensar una persona joven en determinadas situaciones, eso lo hemos vivido, pero no podemos imaginar lo que pueden sentir nuestros mayores, esos a los que les debemos hoy estar aquí.


La familia que tú eliges (2019)

El pasado 21 de marzo, como cada año, se celebraba en todo el mundo el Día Mundial del Síndrome de Down. Un día muy especial, que sirve para recordarnos la valía, -hay quien todavía lo pone en duda- de las personas con discapacidad intelectual y la capacidad que tienen para desenvolverse en un mundo, donde no olvidemos, hay cabida para todos, seamos quien seamos.

El cine ha cambiado mucho a lo largo de los años, en algunos aspectos sobre todo importantes, dando visibilidad a todo tipo de actores y actrices, que nos han deslumbrado con sus interpretaciones. En España lo pudimos comprobar en el año 2018 con “Campeones”. Os invito a descubrir a un actor que va para estrella si no lo es ya.

Zak (Zack Gottsagen) quiere ser luchador profesional de wrestling, para ello se escapa de la residencia de ancianos donde vive para perseguir su sueño. En su camino se va a encontrar con Tyler (Shia LaBeouf), un pescador con sospechosa reputación de ladronzuelo pero buen corazón, que pronto se convierte en su amigo y su asesor. Eleanor (Dakota Johnson), su cuidadora, tendrá que encontrarlo, para ello, tendrá que seguir las pistas que ha ido dejando gracias a sus vídeos de lucha libre.

La redención de Shia LaBeouf en el cine -ojalá-, queda totalmente eclipsada por la soberbia actuación de Zack Gottsagen, que da vida al protagonista absoluto de este film de aventura. Sin exageraciones, perseguir un sueño como el que persigue Zack, interpretando un papel que en algunos momentos llega a parecer que es real, es bordarlo, así sin más. Pero es que además, es él, el que hace brillar también a Dakota Jhonson, con una trayectoria interpretativa en claro ascenso en los últimos años y al propio Shia, que como decimos, parece que vuelve a encauzar su carrera después de unos años de travesía bastante convulsa. Hay que decir que ambos, demuestran una complicidad increíble en la cinta y tienen dos interpretaciones magníficas.

Es hora de que te reconcilies con el cine, si últimamente no encuentras “pelis” que llamen tu atención, haz en hueco en tu agenda para regocijarte con este maravilloso film.

¡Sonríe de pura felicidad! Y si eres un fan del wrestling de los 90, “La familia que tú eliges” te da la oportunidad de volver a ver a Jake “El serpiente” Roberts subido a un cuadrilátero.


Fracture (2007)

Voy a tratar de darte motivos suficientes, una vez más, para que veas otra de las recomendaciones de este mes. Y es que, para la tranquilidad de un fin de semana en casa -así debería ser al menos-, esta película es perfecta.

Vete cogiendo sitio en el sofá y disfruta de una de las mejores y más destacadas actuaciones de Anthony Hopkins, que este mes optará a ganar su segundo Óscar a Mejor Actor por “El Padre”.

El adinerado ingeniero aeronáutico Ted Crawford (Anthony Hopkins) descubre que su mujer lo está engañando con otro hombre y decide dispararla. Cuando la policía llega a su casa, se percata de que el detective Robert Nunally (Billy Burke) es el amante y le confiesa su culpabilidad. El caso parece claro, pero en el juicio, Ted decide retractarse y cambiar su declaración. Además, el joven fiscal William Beachum (Ryan Gosling) entra en escena pensando que es un caso claro y fácil de resolver que además, le reportará gran fama. Ese es su error.

La telaraña de declaraciones confusas de Ted pondrán a prueba sus conocimientos para conseguir que lo declaren culpable.

¿Cómo es posible que una película que te cuenta todo y tan diáfano en los primeros minutos consiga estirar su trama y hacerla interesante? Fácil, Hopkins y Gosling se miden en un duelo de interpretación e inteligencia muy interesante.

Ver a Anthony Hopkins en la pantalla es, inevitablemente, ver a Hannibal Lécter, el papel que ha marcado su carrera. Pero Hopkins es mucho, muchísimo más que eso y en “Fracture” tienes oportunidad de comprobarlo. Con sus finas ironías y sus giros de declaraciones, consigue crear en el espectador las dudas necesarias para prestar atención a los detalles de la película. De Gosling se puede decir que está brillante también. Uno de esos actores todoterreno que van creciendo con los años y que siempre nos trae al recuerdo, sobre todo, su actuación en “El diario de Noa”.

Los mejores diálogos que vas a ver en mucho tiempo están en “Fracture” -de acuerdo, los de “Parásitos” son geniales también-. Una película con conversaciones tan largas como amenas, dice mucho y muy bueno de su guión y por ende, de su guionista.

El golpe de efecto del final te dejará de piedra.


El tratamiento (The Treatment) (2014)

El cine, ese maravilloso arte que tanto nos gusta y nos entretiene y que es capaz de plasmar historias que marcan, para bien y para mal. A veces, puedes ver un film muy bueno y a la vez, saber, que lo que has visto es muy desagradable. Este mes, traigo uno de esos títulos, muy difíciles de ver, pero es una gran película a pesar de ello. Quizás con unas cuantas letras, sea capaz de explicarlo. La temática no es sencilla de atacar y creedme si os digo que la pedofilia, que es en torno a lo que gira esta historia, es una de las cosas que más me repugnan en esta vida.

Nick Cafmeyer (Geert Van Rampelberg), es un inspector, cuya vida está marcada desde la infancia, por la desaparición de su hermano, detrás de la cual, se encuentra un pedófilo. En plena madurez, el inteligente Cafmeyer, se encuentra con el caso de una familia que ha sido secuestrada varios días, en la cual ha desaparecido su hijo. Todo indica que hay otro “monstruo” detrás de los hechos y ahora, más que nunca, el tiempo corre en contra. De sus investigaciones y su pericia, dependerá detener cuanto antes al criminal que está poniendo en jaque a muchas familias.

Para empezar y es muy importante dejar claro esto, esta cinta es para mayores de 18 años, contiene imágenes muy muy duras y delicadas y crearán una mezcla de rabia e indignación en ti, querido lector y querida lectora, que difícilmente podrás olvidar.

“El tratamiento”, es una producción belga, con un plantel de actores, que a decir verdad y sin exagerar, son magníficos, todos y cada uno de ellos. La seriedad con que se toman su papel se nota en cada escena, las ganas de concienciar con cada diálogo y la expresividad es trasmitida con una realidad pasmosa. No son caras que veamos en grandes taquillazos, pero tienen un largo currículum en películas, muchas de ellas “semidesconocidas“ y no por ello son de baja calidad.

El director, también belga, Hans Herbots, se tomó muy en serio el rodaje. Hay varias escenas, que como he dicho y vuelvo a recalcar, son muy duras y delicadas, pero hay que decir, que a veces, la concienciación, exige trasmitir realidad.

Insisto, es una muy buena película, sobre todo por interpretaciones espectaculares, pero con la desgarradora temática de la pedofilia. Si te dispones a verla, ten en cuenta que ciertos momentos van a ser duros y hay escenas explicítas que se harán difíciles de ver.


CLÁSICOS DEL CINE

Ben-Hur (1959)

Estamos en abril de 2021, mes en el que este año coinciden dos eventos que van unidos al mundo cinematográfico, la Semana Santa y la gala de los Oscars. Por ello, bienvenidas y bienvenidos al Clásico de los Clásicos, a la película que marcó un antes y un después en la historia del cine. Uno de los más claros ejemplos de la delgada línea roja que hay para pasar del amor al odio en un suspiro, en este caso, como una amistad eterna se convierte en el odio más visceral, “Ben-Hur”. Descubre -o redescubre- la primera ganadora de 11 estatuillas doradas y quizás alguna curiosidad que desconozcas.

Messala, general romano y Judá Ben-Hur, miembro de una adinerada e influyente familia de Judea, vuelven a encontrarse muchos años después de haber vivido una infancia unidos. En plena expansión del Imperio Romano, Messala pide ayuda a Ben-Hur para controlar a su pueblo, pero Judá declina la oferta y hace enfurecer a Messala. En el desfile callejero por la llegada triunfal del nuevo gobernador, Judá y su familia, son arrestados por los romanos debido a un desafortunado accidente. Ben-Hur irá a galeras y su hermana y su madre son encarceladas. Tras una batalla naval, Judá salva al comandante Quinto Arrio, quien lo liberará, adoptándolo como hijo y dando un giro radical a su vida.

Vaya por delante y esto es una opinión muy personal, que “Ben-hur” tiene uno de los papeles de malo más sobresalientes del cine, el Messala que interpreta de manera soberbia Stephen Boyd, es seguramente el mejor papel de malo de la historia. Digo esto, porque no hay héroe si antihéroe y rara vez, cuando se hacen listados y rankings de villanos de cine, aparece. El vengativo Messala debería encabezar o como mínimo estar, en el podio de los malos malísimos del Séptimo arte.

La primera ganadora de 11 Oscars, es una adaptación de la obra literaria de Lewis Wallace, llevada hasta en 5 ocasiones a la gran pantalla, la primera de ellas en 1907, que fue una especie de corto de 15 minutos centrado en la carrera de cuadrigas. La última, en 2016 y mejor ni hablar de ella…

La que nos ocupa, tiene en su haber ciertos mitos y leyendas. Así por ejemplo, ¿alguien imagina hoy en día en el papel principal otro actor que no sea Charlton Heston? Esto, pudo haber ocurrido, actores de la talla de Burt Lancaster, Paul Newman, Marlon Brando o Kirk Douglas, rechazaron dicho papel, alguno, como Rock Hudson lo declinó, así se dijo, por connotaciones homosexuales en el desarrollo de la historia, -curioso que rechazara un papel el gran Rock Hudson precisamente por eso-.

Miles de extras participaron en el rodaje, que duró casi 7 meses, algo inimaginable hoy en día, que todo se hace, como vulgarmente se dice, por ordenador. Además, jamás se habían construido escenarios tan faraónicos, en la memoria de todos, seguramente esté la que quizás sea la escena más icónica de la historia, la épica carrera de cuadrigas. Para dicha escena, que por cierto, dura 9 minutos, se construyó un Circo Romano exactamente igual al que hay en Antioquía. Miles de obreros tuvieron que cavar un foso con forma de óvalo durante un año aproximadamente, sobre el que se levantó el recinto, que llegó a costar 1 millón de dólares.

Otra de las más espectaculares escenas es la de la memorable batalla naval, del material que sobró de la misma, se aprovechó Charlton Heston, introduciéndolo en la película que él mismo dirigió “Marco Antonio y Cleopatra”.

Por último, deciros, que el famoso león de la Metro no rugió en los créditos iniciales de la película, algo inédito hasta entonces y dos versiones hay para que eso ocurriera, por respeto a la temática religiosa y porque el director, William Wyler no quería que la primera escena del film se mezclara con ese sonido. Por cierto, la recaudación y posterior venta de merchandishing -novedosa en esos años- de la película, salvó a la Metro Goldwyn Mayer de la bancarrota.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí