El campus de la Universidad de Valladolid (UVa) en Palencia ha incorporado este curso una nueva tradición para dar la bienvenida al año académico. La protagonista será cada año la estudiante o el estudiante más joven de La Yutera, que recibirá el nombre de ‘chiguita’ o ‘chiguito del año’ y será el encargado de subir a la torre del reloj de la antigua fábrica para inaugurar simbólicamente el curso.
La primera en hacerlo ha sido Ángela Santos Benito, estudiante de primer curso del nuevo grado de Biotecnología y nacida el 30 de diciembre de 2008. La joven fue elegida y, tras subir a la torre con las correspondientes medidas de seguridad, incluido un arnés, ondeó la bandera de la UVa y dio por inaugurado el curso 2026-2027.
El acto tuvo lugar al mediodía, coincidiendo con las 12 que marca el reloj detenido de la antigua fábrica, «porque esa es la hora que marca el reloj detenido en el tiempo», mientras el sonido de la sirena evoca a aquella que marcaba el cambio de turno en la fábrica. La iniciativa parte del grado de Antropología Social y Cultural de la Facultad de Educación y nace con la intención de que este acto se repita cada año. Sus responsables lo plantean como un rito de inicio de curso que pueda convertirse en una tradición del campus.
Uno de los elementos que acompañará al nuevo ‘chiguito’ o ‘chiguita’ será un pañuelo azul tejido artesanalmente en Palencia. Santos lo llevó anudado al cuello durante su subida a la torre.
El pañuelo pretende recordar a las mujeres que trabajaron en la antigua fábrica de La Yutera, que utilizaban este tipo de prendas en el pelo para evitar accidentes con la maquinaria y también en la boca como protección frente al polvo que había en el ambiente de trabajo.
A partir de ahora, la prenda pasará cada curso de un estudiante al siguiente. La idea es que funcione como un vínculo entre la historia industrial del espacio y su actual uso universitario, además de como testigo del paso de las distintas generaciones de estudiantes por La Yutera.





