La Junta Electoral de Castilla y León validó 42.807 firmas presentadas por CSIF a las Cortes autonómicas, que permiten continuar con la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que busca aprobar una ley de enfermería escolar. Se ha superado ampliamente el mínimo exigido del 0,75 por ciento del censo de cada provincia de la Comunidad, entre las que destacan Palencia, con las firmas del 4,99 por ciento del censo, Soria, con el 4,52, o Valladolid, con el 2,7 por ciento, según un comunicado del sindicato, recogido por Ical.
Ahora, después de que la Junta Electoral traslade a la Mesa de las Cortes que los requisitos exigidos se han cumplido, esta debe enviar a la Junta la proposición de Ley sobre enfermería escolar para que emita su propuesta favorable o desfavorable al Parlamento autonómico, en el caso de que suponga un aumento de los créditos presupuestarios, como “seguramente sea el caso”.
Esa propuesta de la Junta, sin embargo, no es vinculante, con lo que independientemente de su posicionamiento la Mesa tendrá que seguir con la tramitación y fijar una fecha para celebrar una sesión plenaria de las Cortes de toma de consideración de la proposición de Ley, en la que los grupos debatirán y votarán. En el pleno, CSIF podrá participar, a título informativo, por ser el promotor de la ILP.
Esta propuesta legislativa popular se presentó en mayo de 2025 y el plazo de recogida de firmas se cerró en junio. La nueva normativa que propone CSIF pretende asegurar por ley la presencia de profesionales de enfermería en los centros educativos de la Comunidad, “una atención que urgen docentes, familias, asociaciones de enfermos o el propio personal sanitario”. Cuenta con el apoyo del Consejo de Colegios Oficiales de Enfermería de Castilla y León. Se trata de una reivindicación a la que también se ha sumado la ciudadanía, “como evidencia la masiva recogida de firmas”, según insistió CSIF.
El sindicato independiente promotor emplaza a los grupos políticos a aprobar una ley que sitúe a la Comunidad “a la vanguardia de la protección de la salud escolar”. Subraya que la iniciativa responde a una “necesidad real y creciente” en los centros escolares, ya que el 20 por ciento del alumnado padece enfermedades crónicas, como diabetes, epilepsia, asma, alergias alimentarias graves o trastornos de salud mental. Además, el aumento de enfermedades emergentes y la complejidad de algunas situaciones familiares “hacen imprescindible contar con un profesional sanitario cualificado en el entorno escolar”.
“La realidad es que los docentes están asumiendo funciones que no les corresponden, como administrar medicación, atender crisis epilépticas o actuar ante un shock anafiláctico. Esto no solo pone en riesgo al alumnado, sino también a los propios profesionales de la educación”, denunció CSIF.
La propuesta contempla que cada centro educativo cuente al menos con un profesional de enfermería escolar en su plantilla estructural, adscrito a la red pública sanitaria pero integrado en el entorno educativo. Este personal se encargaría de atender situaciones de urgencia sanitaria, aplicar tratamientos prescritos, coordinarse con los servicios de salud y orientación, promover hábitos de vida saludable y prevención de enfermedades, o realizar educación para la salud dirigida a alumnado, profesorado y familias.
“Se trata de una figura esencial, que ya ha demostrado su eficacia en centros donde existe de forma testimonial o a través de convenios puntuales en la propia Castilla y León, en otras comunidades o en países donde la enfermera escolar es una figura reconocida y normalizada”, destacó CSIF.





