La ‘nueva’ Fuente de la Espiga de Guardo: lavado de cara 45 años después de su construcción

La Fuente de la Espiga de Guardo será objeto de una amplia intervención. Construida en el año 1976, el paso del tiempo y la falta de reparaciones y revisiones periódicas han originado el actual estado de deterioro. En 2011 la plaza fue objeto de una intervención.

Las obras y reparaciones a ejecutar en la fuente de La Espiga de Guardo consistirán en la impermeabilización completa de los distintos vasos.
Para asegurar la eficiencia en cuanto al uso de agua se plantea la ejecución de un circuito cerrado que permita la recirculación del agua desde el vaso inferior hasta las dos salidas de agua existentes. Así, únicamente se deberá aportar agua de la red en caso de que el nivel de la fuente baje.

El hecho de que las figuras del monumento sean metálicas ha provocado manchas de óxido en los muros inferiores a las mismas. Es por ello que se proyecta la limpieza completa de la fuente con chorro de arena, prestando especial atención a las zonas que muestran óxido.

Los trabajos referentes a la iluminación de la fuente de “La Espiga”, se centrarán en la  iluminación sumergida. Aunque a día de hoy la fuente cuenta con un sistema de iluminación sumergido, se proyecta la ejecución de uno nuevo. Dicho sistema de iluminación se establecerá en ambos vasos y estará compuesto por tiras de neón sumergidas ancladas mediante perfiles de aluminio.

Además, las 4 luminarias que iluminan la figura de “La Espiga” han de ser sustituidas por otras led de 25w e IP68, resistentes al agua.

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