Las minas de yeso de Torquemada, elegidas para un proyecto científico de neurobiología de vanguardia

El aislamiento que ofrecen las minas de yeso frente a las radiaciones permitirá a los investigadores estudiar los efectos de éstas sobre la salud en personas, animales y plantas. En paralelo al proyecto científico, se desarrolla una iniciativa turística experiencial de aislamiento digital en el Mirador de Valdesalce
Interior de una cueva de yeso en Torquemada, Palencia
Cueva de yeso en Torquemada. Foto: Asociación Saliencia Cognitiva (salienciacognitiva.org)

Durante años, las minas de yeso del Cerrato fueron un rincón de intensa actividad. Activas desde principios del siglo XX hasta finales de los años 80, estas explotaciones de yeso de excelente calidad llegaron a contar con cientos de trabajadores en lugares como Hornillos de Cerrato —que está a punto de convertir sus minas en un particular espacio visitable y museístico— o Torquemada. Hoy, sin embargo, los cerros horadados ya no ofrecen toneladas de rico mineral, sino horas de valiosa calma. Y es que el silencio, en el mundo que vivimos, se ha convertido en un recurso finito, casi lujoso o exclusivo.

Ese silencio, unido a la riqueza del paisaje y a las características geológicas del entorno, adquiere un potencial especial en el proyecto que la Asociación Saliencia Cognitiva ha presentado al Ayuntamiento de Torquemada, del que el alcalde dio cuenta ante el Pleno este verano. En concreto, la entidad ha propuesto utilizar las antiguas minas de yeso de «El Mueso» por un periodo de diez años, a través de una cesión gratuita, para un proyecto de carácter estrictamente científico, que convertirá estas históricas galerías subterráneas en un laboratorio natural único en Europa occidental para estudiar los efectos del silencio absoluto y el aislamiento electromagnético en la salud mental, el bienestar animal y la fisiología vegetal.

Un proyecto que está vinculado con otra iniciativa, en este caso de carácter turístico y experiencial, en las minas del Mirador de Valdesalce y otros entornos naturales del Cerrato, a través del sello turístico «Cerrato por dentro», tal y como desglosa la web miradordevaldesalce.es.

Un tesoro de silencio bajo el suelo de El Cerrato

Las históricas lomas de la comarca del Cerrato, conocidas tradicionalmente por su sobriedad, sus cielos limpios y su patrimonio agrícola, se postulan ahora como un laboratorio científico singular para la Asociación Saliencia Cognitiva (ASC), una entidad científica dedicada a la investigación neurobiológica en entornos naturales. La asociación, cuya sede administrativa central se encuentra en Laguna de Duero (Valladolid), ha seleccionado las antiguas minas de yeso de El Mueso —un complejo de galerías que lleva décadas sin actividad extractiva— para desarrollar un ambicioso programa de investigación científica a largo plazo, de carácter no lucrativo y con un impacto potencialmente revolucionario para la salud pública.

El convenio entre el Consistorio y la entidad científica contemplará la cesión de uso temporal y gratuita de las galerías por un plazo de diez años, según desglosa la organización en su web. «No hay compra del terreno, no hay transmisión de la propiedad de las minas ni explotación comercial alguna», matizan desde la dirección de la entidad científica. El objetivo es estrictamente de investigación básica y aplicada. No obstante, el inicio de la permanencia de personas en el subsuelo queda supeditado al preceptivo informe de seguridad estructural de la Subdirección General de Minas. Hasta que dicho informe sea favorable, los trabajos se limitarán a la caracterización ambiental exterior y la monitorización remota.

¿Por qué Torquemada? Las propiedades únicas del yeso

Encontrar un espacio habitable en la Europa del siglo XXI donde la contaminación electromagnética y el ruido sensorial se aproximen a cero es una tarea casi imposible. Sin embargo, la geología de Torquemada esconde un verdadero escudo natural. El yeso es, químicamente, sulfato de calcio dihidratado. Las galerías de El Mueso, cubiertas por decenas de metros de esta roca evaporítica sedimentaria, ofrecen un entorno con propiedades excepcionales para la neurociencia:

  1. Blindaje electromagnético natural de banda ancha: La densa masa rocosa atenúa y dispersa las señales de radiofrecuencia (como telefonía móvil, redes WiFi, antenas de telecomunicación o televisión). Esto permite trabajar en un escenario con una exposición electromagnética cercana al cero real sin recurrir a blindajes artificiales.
  2. Inercia térmica extrema: La temperatura en el interior de las minas permanece prácticamente invariable durante todo el año. Al eliminar las fluctuaciones de temperatura y humedad, los investigadores neutralizan una de las variables que más suele distorsionar los experimentos biológicos en la superficie.
  3. Contenido mínimo de uranio y torio: A diferencia de las rocas ígneas, como el granito, el yeso presenta niveles bajísimos de radionúclidos naturales. Esto disminuye sensiblemente el riesgo de acumulación de gas radón, uno de los mayores peligros para la salud en entornos subterráneos. Aun así, la asociación ha instalado sensores de monitorización continua de radón, CO₂ y oxígeno con alarmas automáticas; si se superan los umbrales seguros, nadie entrará a las cámaras.

Proyecto Hagarta: ¿Qué ocurre cuando apagamos el ruido del mundo?

El pilar principal de la investigación humana en Torquemada recibe el nombre científico de Proyecto Hagarta. Su propósito central no es curar enfermedades de manera milagrosa ni plantear una «desintoxicación» mística, sino estudiar cómo responde el sistema nervioso cuando se reduce drásticamente la demanda sobre nuestra atención.

La asociación ha diseñado un riguroso protocolo experimental que incluye retiros controlados de 48 y 72 horas dentro de las galerías. Estas duraciones obedecen a rigurosas ventanas fisiológicas:

  • La ventana del reajuste agudo (48 horas): Dos noches completas bajo tierra permiten evaluar la calidad del sueño de los participantes una vez superado el «efecto de primera noche» (la alteración típica que sufre cualquier persona al dormir en un lugar nuevo). En esta ventana se monitorizarán la curva de cortisol salival al despertar y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV).
  • La ventana de la consolidación (72 horas): Una estancia de tres noches permite evaluar si los cambios fisiológicos y neurocognitivos se consolidan a medio plazo, analizando marcadores inmunológicos, hormonales y el rendimiento en tareas de atención sostenida.

Para evitar el «sesgo de la expectativa» o efecto placebo —el simple hecho de creer que estar en una cueva mejora la salud—, la investigación utilizará un diseño cruzado de cuatro brazos de comparación. Los mismos participantes se someterán a cuatro condiciones en orden aleatorio, con periodos de «lavado» de una semana entre ellas:

  1. Brazo 1 (Subterráneo – Zona A): Estancia en la mina con aislamiento electromagnético, silencio y oscuridad total.
  2. Brazo 2 (Superficie – Zona B sin apantallamiento): Estancia en una caseta prefabricada en el exterior, con idéntica dieta, horarios y aislamiento digital, pero expuestos a la radiación electromagnética ambiental normal del Cerrato.
  3. Brazo 3 (Superficie – Zona B con apantallamiento ciego): Estancia en la misma caseta exterior, pero apantallada electromagnéticamente de forma invisible para el participante. Esto permitirá aislar de forma matemática si el beneficio fisiológico se debe al electromagnetismo o al aislamiento psicológico.
  4. Brazo 4 (Control domiciliario): Monitorización del participante en su rutina diaria doméstica habitual.

Durante los retiros, se recogerá una batería exhaustiva de datos clínicos mediante electroencefalogramas (EEG) portátiles de 64 canales para medir la potencia cortical, muestras de saliva cada mañana para registrar la curva de cortisol, muestras de orina para cuantificar melatonina y dispositivos de actigrafía en la muñeca para evaluar la arquitectura del sueño.

El proyecto propuesto al Ayuntamiento de Torquemada no restringe el laboratorio a la neurobiología humana; el silencio de las minas se aplicará también a la biología agrícola y animal.

Las plantas serán el grupo experimental más puro del proyecto, al carecer de expectativas o efectos de autogestión mental. Los investigadores compararán grupos idénticos de plantas cultivadas en el subsuelo (Zona A) y en la superficie (Zona B). Para garantizar que la propia iluminación artificial no introduzca campos electromagnéticos artificiales, ASC ha desarrollado un sofisticado sistema de luces LED lineales alimentadas por baterías de corriente continua, descartando los drivers convencionales conectados a la red eléctrica que emiten ruidos de 50 Hz. Se medirán parámetros de germinación, biomasa fresca y seca, fotosíntesis, conductancia estomática, estrés oxidativo y expresión de genes mediante PCR cuantitativa.

La línea etológica del proyecto evaluará la respuesta bioquímica de animales domésticos y de granja en entornos de cero ruido acústico. La asociación se ha comprometido formalmente a seguir estrictos principios de bienestar animal regulados por el Real Decreto 53/2013. «El diseño de la investigación es puramente observacional y no invasivo; no se realizarán procedimientos dolorosos ni extracciones de sangre», detallan los protocolos del equipo. Para cuantificar el nivel de estrés sin estresar al animal en el proceso, se analizarán los niveles de glucocorticoides directamente en muestras de pelo y de heces de los ejemplares colaboradores de las granjas locales.

El agua de El Mueso bajo análisis

Otro de los experimentos más llamativos consistirá en almacenar agua en botellas selladas de vidrio de borosilicato de un mismo lote dentro de la mina, y otra mitad en la superficie en idénticas condiciones de oscuridad total y temperatura controlada. El fin es examinar científicamente si el blindaje del subsuelo provoca variaciones en la conductividad, pH, tensión superficial o microbiología del líquido. El proyecto ha dejado claro que mantendrá un escepticismo absoluto: «No investigamos teorías pseudocientíficas sobre la memoria del agua, ni agua estructurada o energizada, y por supuesto, el convenio prohíbe taxativamente comercializar o vender agua de la mina».

Mirador de Valdesalce • Punto Cero: El contrapunto cultural de Torquemada

Esta iniciativa científica, denominada Proyecto Hagarta, comparte filosofía, aunque no fines de investigación, con otra propuesta vinculada con la entidad en esa misma roca caliza y yesífera de Torquemada: el Mirador de Valdesalce · Punto Cero.

Aunque ambos proyectos nacen del aprecio por las condiciones de calma del subsuelo cerrateño, tienen objetivos muy distintos. Mientras que el Proyecto Hagarta de Saliencia Cognitiva es un riguroso laboratorio científico; Punto Cero es una iniciativa de desarrollo cultural y turístico integrada dentro de la estrategia comarcal «Cerrato por Dentro».

Punto Cero propone una experiencia de «desconexión digital» y descanso sensorial de tres horas y media de duración para grupos reducidos de máximo diez personas. Los participantes realizan una caminata silenciosa de media hora a pie por el paisaje natural de Valdesalce, depositan físicamente sus teléfonos móviles en un cofre de madera custodiado y permanecen durante dos horas en silencio absoluto dentro de una cueva de yeso protegida, acompañados por un custodio del espacio, sin más instrucción que dejar que el tiempo transcurra. Esta propuesta cultural renuncia de manera expresa a realizar cualquier tipo de «promesa médica», justificando su existencia por el valor intrínseco de recuperar la atención y disfrutar de un tiempo sin demandas externas.

Un compromiso ético de transparencia pública

Dado que la neurobiología subterránea y los efectos de la radiación no ionizante atraen con frecuencia a corrientes pseudocientíficas, la Asociación Saliencia Cognitiva ha blindado el proyecto de Torquemada con un estricto código de gobernanza científica. Todos los protocolos que involucren humanos se someterán a la Declaración de Helsinki y a la Ley de Investigación Biomédica, contando con la supervisión de un Comité de Ética de Investigación externo, según se especifica en el proyecto.

Asimismo, la entidad se ha comprometido de forma pionera al preregistro de sus hipótesis y metodologías antes de recoger el primer dato, garantizando que publicarán íntegramente los resultados, incluso si estos resultan ser «nulos» (es decir, si demuestran que el aislamiento de la mina no produce ningún efecto biológico relevante). Todo el código de análisis y las bases de datos anonimizadas serán de acceso libre para permitir la auditoría externa de universidades colaboradoras.

Silencio y aislamiento natural para investigar cómo mejorar la salud, en un marco tan singular como son las antiguas galerías de yeso de Torquemada, que en el siglo pasado dieron empleo industrial a la comarca a través de la minería extractiva tradicional. Esta vez, la riqueza que se extraerá del subsuelo palentino no será mineral, sino un conocimiento científico de vanguardia que podría ayudar a aliviar el estrés, la sobrecarga atencional y el ruido de la sociedad digital contemporánea.

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