“Lorca no muere. Habita en cada verso que se pronuncia, en cada cuerda que tiembla, en cada silencio que nos une. Y cuando la última nota se apague, quizás podamos oírlo —muy despacio— decirnos al oído: “Yo seguiré soñando, aunque los sueños sean mentira”.
Con estas palabras se presenta “Federico: eco de luna y sangre”, el nuevo espectáculo poético-musical cuyo estreno nacional acogerá Palencia el próximo 8 de mayo en el Teatro Principal de Palencia y, un día más tarde, en el Centro de Artes Escénicas Jorge Manrique de Paredes de Nava.
Un homenaje que surge de la conjunción del talento dramatúrgico de Zarabanda Teatro, con Enrique González y Belén Carrión, junto con el musical de dos intérpretes de la ciudad: la violinista Alicia Santos y el guitarrista Carles Pons.
Este proyecto propone un diálogo íntimo y sensible entre la poesía recitada y la música interpretada en directo, trazando un recorrido emocional que abarca desde el Romancero Gitano hasta Poeta en Nueva York. Sobre un escenario desnudo, los versos del granadino se entrelazan con los acordes de la guitarra y el violín para explorar su raíz andaluza, la nostalgia y el duende.
El germen de esta singular propuesta nació tras un encuentro artístico fortuito. Según explica el guitarrista Carles Pons, la idea surgió cuando Enrique González y Belén Carrión, de la compañía Zarabanda Teatro, los escucharon a él y a la violinista Alicia Santos interpretar las famosas Canciones Populares Antiguas Españolas. Tras aquel concierto, los cuatro artistas compartieron «una mesa, un café y mucha ilusión por hacer algo diferente para homenajear al poeta granadino», en el 90 aniversario de su muerte.
La música interior del poeta
La creación de la obra ha sido un proceso de escucha y ensamblaje minucioso. Mientras González y Carrión se han encargado de la parte poética y escenográfica, Santos y Pons han diseñado íntegramente el espacio musical. Como explica el propio Pons, el objetivo de sus ensayos siempre estuvo muy claro: «No tenemos ante nosotros dos partes paralelas (música y poesía), sino una sola (arte)». Lejos de conformarse con un mero acompañamiento, el violín y la guitarra habitan verdaderamente la poesía. «No se trata de ‘música de fondo’ o ‘ambiental’, lo que haremos es decir lo mismo que la poesía pero a través de la música», afirma Carles Pons, recordando también la faceta de gran músico y pianista que caracterizó al propio Lorca.
En esta ceremonia poética de aproximadamente sesenta minutos de duración, el propósito fundamental no es representar la historia de Lorca, sino permitir que su música interior cobre forma y que el espectador perciba su presencia viva.
El músico subraya que no caen en la vanidad de pensar que aportan algo nuevo, ya que «Lorca, eterno, por sí solo es suficiente». Sin embargo, el guitarrista augura que, gracias al gran ejercicio de unión de música y poesía que ha logrado este cuarteto palentino, el público sentirá todo “un caudal de emociones desde las butacas”.
Para lograr este rico paisaje sonoro, los músicos han profundizado en el inmenso legado del repertorio clásico y contemporáneo. El público palentino podrá escuchar obras y fragmentos de Ravel, Satie, Piazzolla, Dvorak y Sainz de la Maza, además de las ineludibles armonizaciones lorquianas. Pons adelanta que estrenarán «una versión que hemos realizado de unos movimientos de la obra para Coro y Guitarra ‘Romancero Gitano’ con texto de Lorca, del italiano Castelnuovo-Tedesco».
La cuidada puesta en escena, con un delicado diseño de iluminación de Julio Maté y la escenografía y el vestuario a cargo de Belén Carrión, refuerza la atmósfera del espectáculo. Cada poema recitado se convierte en un paisaje y cada nota en la respiración del verso, construyendo un espacio único donde «la belleza y la herida conviven».
Con estos mimbres, la iniciativa persigue objetivos culturales muy definidos en la provincia: fomentar la música en directo como un arte vivo y promover el encuentro interdisciplinar entre la literatura y las artes escénicas. Todo ello servirá para acercar la poesía al público contemporáneo y difundir a García Lorca como un innegable símbolo de libertad y sensibilidad universal.
Destinado a un público joven y adulto que ame el teatro y las artes, este recital promete ser una cita ineludible en la agenda cultural local de esta primavera, con la intención de girar posteriormente por toda la geografía nacional. “Cuando se juntan cuatro “almas” sensibles, ya el resto es sólo darle forma y contenido”, puntualiza el músico.





