Mañana entra en vigor la prohibición de que coincida el verde para peatones con el ámbar para vehículos en un mismo cruce
Conducir por las ciudades no será lo mismo desde mañana (en la teoría). Desaparecerá de la faz de las calles la figura del pase con precaución dejando prioridad a los peatones. Es decir, la luz ambar intermitente o el grupo de luces ambar alternas para los vehículos a las puertas de un paso de peatones mientras los caminantes observan el muñequito en verde permitiéndoles el paso.
Todo lo que la DGT cambia mañana en la carretera y cómo afecta a Palencia
El Real Decreto 518/2026, de 24 de junio que modifica el Reglamento General de Circulación y cuyos cambios entran en vigor mañana jueves 1 de octubre, prohibe que esas dos circunstancias, muy habituales en la mayoría de las ciudades, la del ambar para vehículos y el verde para peatones, coincidan en el tiempo y el espacio.
Una situación que trae de cabeza a los ayuntamientos. En el caso de Palencia, porque el cambio de la normativa afecta a «62 cruces semafóricos», según cuantificó el concejal de Tráfico, Toño Casas. Un número pequeño comparado con el de otras ciudades. Por ejemplo, en Zaragoza hay 10 veces más, Valladolid hay cerca de 400, y en Gijón unos 230.
En esos 62 cruces semafóricos (puede haber otro grupo de semáforos que no regulen cruces de calles) se pueden establecer cuatro diferentes estados sobre la adaptación a la nueva normativa que pretende dar una mayor seguridad a los peatones.

«16 de ellos ya se han adaptado», explica Casas. Modificando las fases, dado que era sencillo por la configuración del cruce. Además, otros 8 están en proceso de su adaptación.
En el siguiente nivel, que por ahora no ha encontrado camino a la adaptación a las nuevas normas, un grupo de cruces semafóricos compuesto por 28 intersecciones. Estas, indicó el concejal, están en estudio sobre el modo en el que se adaptarán para cumplir la normativa y mantener la fluidez del tráfico. «Cambiando las fases de los semáforos. Abriendo por ejemplo todos los semáforos de peatones a la vez», cerrando los de vehículos y, luego, el tiempo restante de los habituales 110 segundos que tarda en cumplirse el ciclo semafórico de un semáforo en Palencia, dividirlo entre los diferentes itinerarios vehiculares posibles.
El problema se da en cruces complicados, donde unos semáforos están vinculados a otros cercanos o donde en una fase se permite la incorporación de vehículos desde otra vía. Por ejemplo, el de Santiago Amón con Batán de San Sebastián. «Tenemos que ver qué hacemos con él». O con el del «cruce del Puente Mayor. Un cruce complejo», reconoce Casas. Porque cada uno de los recorridos en verde para los peatones tiene aparejado un ámbar para los conductores, incluyendo itinerarios rectos y giros alternativos.
Otros casos son los semáforos que, en cruces, funcionan con pulsador de peatones y que funcionan independientes los unos de los otros, con el la avenida de Asturias con Simón Nieto.

A estos hay que añadir una decena de cruces semafóricos que necesitarán de una inversión porque «habrá que cambiar los semáforos, moverlos o mover los pasos de peatones, con el riesgo de que los peatones crucen por donde no deban para atajar» y no alejarse del cruce natural o habitual hasta la fecha. Estas modificaciones tardarán más tiempo en realizarse, dado que habrá que dotar económicamente y licitar las obras.
Hay casos en los que actualmente, los semáforos no tienen fase en verde para los vehículos, por lo que los postes semafóricos tendrían también que ser remodelados.

En lo que se refiere a las glorietas, donde muchos de esos pasos de peatones están tan cerca de la salida de los vehículos, podría aplicarse la solución de abrir todos los semáforos de peatones a la vez y cerrar todos los de entrada y salida a la misma por parte de los vehículos. En el caso de estar dentro, tendrán que esperar a que el rojo desaparezca y aparezca el verde, pero es algo que se analizará en cada caso.
Hay ciudades que, ante la imposibilidad de ejecutar todas las modificaciones a las que aboca la nueva normativa han solicitado una moratoria en su aplicación, como es el caso de Barcelona.
En cuanto al ambar en la entrada de las glorietas, este no desaparecerá dado que indica que se debe ceder el paso a los vehículos que ya se encuentran en ella.
Cabe señalar que la mayoría de estos semáforos en los que el ambar para vehículos coincide con el verde para peatones regulan cruces o incorporaciones de vehículos hacia la derecha a calles nuevas. La normativa general indica que los vehículos deberán ceder el paso a los peatones que se encuentren cruzando la calzada incluso cuando no lo hagan por un paso de peatones.
Cabe señalar que hace una década, con Paloma Rivero como concejal de Tráfico, el Ayuntamiento de la ciudad, a iniciativa propia tras registrarse varios atropellos, alguno a menores, en cruces regulados de la forma que ahora va a desaparecer, decidió tomar una fórmula mixta tras comprobar que el rojo total provocaba problemas de embotellamientos en las glorietas. Apostó por cerrar el paso a los vehículos en los primeros segundos de la fase con un rojo para ellos mientras se abría el paso de peatones. Pasados unos segundos, el rojo se cambiaba por el ámbar a la salida de las glorietas. Se lograba parar la circulación de los primeros momentos de coincidencia de automóviles y peatones, pero lo cierto es que a los peatones que cruzaban después ya no estaban protegidos por el efecto del rojo.
La modificación del Reglamento conlleva otras medidas en la mayoría de los casos de aplicación personal o de los conductores.
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