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Anuncian a través de Wallapop la venta del antiguo acuartelamiento palentino CT10, en el que miles de españoles hicieron la mili durante décadas

Si no lo usas, súbelo. Con ese eslogan la empresa de compraventa de artículos de segunda mano Wallapop animaba a los posibles vendedores a que utilizaran su plataforma para vender artículos de uso cotidiano que no querían y que podrían ser de interés para otras personas. Una tostadora, las ruedas de un coche, un equipo de esquí, ropa… Pero cuando los creadores de Wallapop pensaron en su idea, lejos se quedaría su imaginación para visualizar que un cuartel del Ejército podría ser anunciado a través de su startup.

Nueve años después del lanzamiento de este portal, eso es una realidad. Porque hay alguien que no utiliza para nada su acuartelamiento y ha decidido, pues eso, subirlo.

Según explican a Palencia en la Red desde Wallapop, “tanto profesionales como particulares tienen la opción de publicar en la plataforma aquellos inmuebles que deseen poner a la venta o en alquiler; y conectar con usuarios potencialmente interesados en sus ofertas, con quienes negocian y finalizan las transacciones de forma individual”.

De esta forma es posible encontrar, al lado de un llavero de cuero, de una máquina de escribir, de un Renault Megane 1 o hasta de un FIFA 13 para la Wii, el lugar donde miles de españoles se chuparon la mili a lo largo de varias décadas: El Centro de Transmisiones 10 del Ejército, en la provincia de Palencia. Lo más normal del mundo, vaya. “Wallapop pone a disposición de los usuarios un medio, pero no actúa como intermediario en las ventas o en la materialización de ningún contrato de alquiler ni de venta de inmuebles”, indica a Palencia en la Red el portal. Sobre el hecho de que sea un excuartel, remiten al anunciante, porque desde la plataforma “no podemos aportar ese tipo de datos”.

El anuncio

“Se vende parcela rústica. Terreno dedicado al cultivo de secano. Está situada en los ayuntamientos de Torquemada y Villamediana en la provincia de Palencia. Tiene una superficie total de 221.433 m2. La finca dispone de una carretera de acceso que es de acceso privado de los titulares de la propiedad. La finca perteneció al Ministerio de Defensa y fue desafectada por el mismo. El lugar se conoce como Centro de Transmisiones 10. La propiedad dispone tanto de la finca como de las edificaciones e instalaciones preexistentes en la misma como son: agua con suministro propio, centro de transformación, líneas eléctricas, oficinas y otros edificios, como helipuerto y carretera para acceder a la instalación. También minas de yeso (en desuso) No dude en ampliar la información, llame AHORA”, dice el anuncio de Wallapop.

Lo que no dice, aunque sí se puede ver las pocas imágenes que muestra el anuncio, es el estado de deterioro que sufre, después de un cuarto de siglo en desuso. Su última edificación data, según el Catastro, de 1974.

Deterioro que ya se podía ver hace una década en las entradas de los blogs Abandonado en la memoria o en De otro Tiempo. En ellas se muestra como prácticamente los 2.429 m2 de sus cuatro edificios están destrozados: las paredes reventadas, las tuberías arrancadas… casi ni la barra de la cantina persistía. El helipuerto: una plantación de cardos.

El CT-10.

Ubicado en un cerro compartido por los municipios de Torquemada y Villamediana, perdió su utilidad para el Ejército en 1997. El alcalde de Torquemada y actual senador por Palencia, Jorge Domingo Martínez (PP), es uno de aquellos reclutas que cumplieron con la patria en esa atalaya sobre el Valle del Pisuerga. “Fui de los últimos soldados de remplazo. No llegué a acabar la mili allí, sino que nos trasladaron a Capitanía, a Valladolid, cuando se cerró”. De aquellos últimos días, recuerda que, “cuando se anunció que se cerraba, la gente comenzó a ir a ver qué podía sacar. Para eso nos dejaron a los reclutas, para evitar que lo hicieran”.

Como explica el blog De otro tiempo, la historia del CT 10 y del resto de 14 CT tiene su origen en el proyecto de Red Territorial de Mando (RTM), que comenzó a fraguarse en los los años 50 y 60 en toda España y se concretó entre 1973 y 1975. Se trataba de una red de microondas adquirida a los EEUU, con una tecnología que poco tiempo después ya quedó obsoleta. Así que en la época del despliegue de internet, aunque fuera con aquellos módems chillones allá por finales de los 90, las microondas tal y como se entendían en el CT 10 tenían ya poco futuro.

Un nudo comunicativo óptico y de microondas.

Así que un punto clásico en las milis de la provincia, con capacidad para unos 70 reclutas, cerró y el CT-10 quedó abandonado a su suerte. “Ya no solo entraban a robar. Lo que no podrían llevarse, lo rompían”, recuerda el edil. De ello dan fe las imágenes de Abandonado en la memoria y De otro tiempo.

A finales de los 90, el Ejército se planteó darle otra utilidad a esta planicie a 822 metros de altitud como ya lo había hecho décadas atrás. Porque se presume que en este altozano se ubicó el desaparecido telégrafo óptico de Villamediana contiguo a los de Tariego, en pie, y el de Palenzuela, también desaparecido. De hecho, el Catastro aún registra las tierras de las laderas del cerro, tanto en Torquemada y como en Villamediana con el nombre del Pago del Telégrafo.

Pero lejos de su uso como punto de comunicación, lo que pretendía el Ejército era crear una colonia sanitaria, aunque sin demasiada fuerza, porque la idea no obtuvo recorrido.

Dos subastas

Lo siguiente que hizo el Ejército fue sacar a subasta, por dos veces, estas instalaciones en 2000. Primero por un precio por unos 68,7 millones de pesetas (412.000 euros) y al no encontrar comprador a la primera lo que hizo fue sacarla de nuevo, más barata, por 58,4 millones de las antiguas pesetas (350.000 euros).

El Ministerio de Defensa le quitó en 2004 la protección establecida en 1981 de 300 metros a su alrededor de forma física y de 2.000 metros de seguridad radioeléctrica. Al tiempo  consiguió deshacerse de aquellas instalaciones en desuso cuando fueron inscritas a nombre de la empresa gallega Seofer que tenía la intención de crear algo que ahora está muy de moda en la provincia: un parque solar.

Incluso en 2007, los Ayuntamientos de Torquemada y Villamediana presentaron una propuesta a Seofer. Querían que rehabilitara en parte las instalaciones militares para crear en el antiguo CT10 un centro de interpretación de las energías renovables que ellos gestionarían. Desde entonces, y han pasado 15 años, casi no han tenido noticias ni de la empresa gallega ni del proyecto solar. “Hace años hubo un problema con las conexiones eléctricas que llevaban electricidad a la base. Se cayeron los cables y afectaban a las labores en las tierras aledañas. Avisamos a la empresa y lo arreglaron rápidamente”, recuerda Martínez que, por otro lado, no ve visos de que, en la actualidad se le vaya a poder dar salida este ex enclave militar. “Lleva tiempo anunciada su venta”, confirma el edil y senador.

A la venta de nuevo.

Y de hecho, lo está en varios portales inmobiliarios por un precio de 390.000 euros. Por encima del precio de la segunda subasta, y 20 años después. Pero encontrarlo en portales inmobiliarios no es lo curioso porque ese sería el lugar donde alguien buscaría un terreno o unas instalaciones. Quizá no un excuartel específicamente, pero sí unas tierras.

Pero en una sociedad en la que hay que  aprovechar cualquier oportunidad para vender algo, en la que las microondas han vuelto a ponerse de moda con el WiFi y las ‘Gs’ detrás del 3, del 4 e incluso del 5, ¿Quién le dice al propietario que alguien que busque en Wallapop una rareza de segunda mano no sea el comprador idóneo?. ¿Que un antiguo recluta del CT10, con dinero para caprichos, en su búsqueda de un llavero ve las instalaciones, le entra la morriña de sus imaginarias y decide comprarlo?…

Total no lo uso, así que… lo subo.

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