La historia que hay detrás de Sushi Black es difícil de olvidar. Este local ha transformado la escena gastronómica de Palencia con una propuesta inesperada: mezclar lo mejor de Venezuela y Japón en cada plato.
El alma del proyecto tiene rostro y nombre: José Luis Araujo y Kendry. “Queremos que la gente nos vea a nosotros y piense directamente en Sushi Black”, afirman, convencidos de que la cercanía con sus clientes es clave.
Cocinar un sueño
José Luis es médico de formación, pero cocinar es su verdadera pasión. Cuando llegó a Palencia, trajo una idea clara: reinventar el sushi. Junto a Kendry apuesta día a día por fusionar sus raíces venezolanas con la tradición japonesa. “Nos sentimos ciudadanos del mundo. La gastronomía puede tender puentes entre culturas”, explica.

El resultado es una carta que desafía lo convencional: sushi sin pescado crudo, elaborado al vapor o al horno, con sorprendentes toques venezolanos. “Queremos que cualquiera pueda disfrutar del sushi, sin que pierda su esencia”, añade José Luis. Entre sus especialidades están los rolls de plátano macho, aguacate venezolano y quesos cremosos. Pero hay un plato estrella que representa toda la filosofía del local: la Mordida Sweet. Se trata de un tartar de gambones crujientes, cubierto con salsa de anguila, queso crema, salsa fuji, cebollino y plátano macho.
Este plato, donde lo dulce, lo salado y lo crujiente se dan la mano, es el mejor ejemplo de lo que define a Sushi Black: valentía y equilibrio.
Pasaje 12, Pl. Mayor, C. Don Sancho
TLF: 979 04 95 70




