Blanca Martín es responsable de la cuenta Tractores y Tacones. / Brágimo (ICAL)

La palentina Blanca Martín, ingeniero agrónomo de profesión, difunde en redes sociales los aspectos positivos de los pueblos, como Santa Cecilia del Alcor o Valdespina, las rutinas agrícolas y las innovaciones en el ámbito de los fertilizantes y cultivos

David Herrero / ICAL

“Jamás he tenido problemas en el entorno ni el sector por ser chica. Todo lo contrario, dado que siempre me han tratado muy bien y han intentado ayudarme. No hay machismo en la agricultura por mucho que pueda parecer lo contrario. Reivindico la feminidad de cara a aquellas personas ajenas al sector, que son los que piensan que las mujeres que se dedican a este mundo son unas machirulos”.

Clara y directa. Así se muestra la ingeniero agrónomo, Blanca Martín, quien ha saltado a los focos gracias a la visibilidad que ha cobrado, sin buscarlo, su cuenta en la red social de Instagram @Tractoresytacones con la que más que reivindicar el feminismo, asegura que pone en valor “la feminidad de la mujer que se dedica al ámbito agroganadero y que vive en el medio rural”.

Afirma en declaraciones a la Agencia Ical que es hija, nieta, prima y hermana de agricultores, tanto por la familia de su padre, en Santa Cecilia del Alcor, como por la parte materna, en Valdespina. “Siempre han sido familias vinculadas al campo y se ha seguido con ello. Siempre me ha gustado y desde pequeña he ido a todo con mi padre y mi hermano”, agrega.

Brágimo (ICAL)

Pilar fundamental.

La mujer ha sido siempre “el pilar fundamental del medio rural”, aunque no haya sido la titular de la explotación, pero esa mano femenina ha estado ahí. Puntualiza que hoy en día tienen más visibilidad, pero es probable que antes tuvieran una labor mucho más importante en el sector.

Martín trabaja en una empresa de fertilizantes como responsable de la zona norte de Castilla y León, Galicia y la Cornisa Cantábrica, labor que compagina con el asesoramiento y la ayuda a la explotación agrícola de su hermano y de otros amigos, además de sacar tiempo para su cuenta de @Tractoresytacones.

Redes sociales

La cuenta en Instagram nació a raíz del trabajo que desempeña, ya que viaja por diferentes lugares y puede transmitir determinados ámbitos relacionados con el campo que otras personas no pueden conocer o saber, como la llegada de buques de fertilizantes al puerto, fábricas de herbicidas o determinados cultivos, entre otros.

Explica que surgió una tarde con su hermano en una tierra de cultivo, cuyo nombre unifica lo más femenino de una mujer, que Blanca Martín lo escenifica con los tacones, y lo más representativo de la agricultura, como es el caso del tractor. Y es que, reconoce entre risas que siempre suele desplazarse en tacones durante su trabajo, sin olvidar las botas de campo en el maletero del coche.

Todo ello con el objetivo de lanzar el mensaje de que los “tacones y los tractores no son para nada incompatibles, ya que pueden convivir sin ningún tipo de problemas, algo que sucede a día de hoy”.

En un principio, dicha cuenta en redes sociales se hizo para divulgar la agricultura y el medio rural, porque “me gusta mucho el pueblo y todo lo que conlleva con ellos”, al dar visibilidad a Santa Cecilia del Alcor y Valdespina, los municipios de sus padres, pero ahora se ha ampliado a muchos más ámbitos y aspectos, pero todo relacionado con el campo.

Blanca, junto a su hermano, al que ayuda en su explotación agrícola. / Brágimo (ICAL)

Colaboración con empresas

“Es verdad que la cuenta está dando sus frutos y ha surgido alguna colaboración con determinadas empresas, además de tener mayor visibilidad en la sociedad y la concesión de algún reconocimiento por la labor. Bienvenido sean y muy orgullosa, porque estoy encantada de que sirva para poner en valor todo lo que tiene que ver con el medio rural”.

La palentina no es agricultora a título principal, aunque reconoce que este sector presenta ciertos periodos concretos en los que se hacen muchas horas en el campo, así como otros algo más suaves. “En mi empresa no me han puesto ninguna pega con la conciliación y la maternidad, pero es evidente que hay que desdoblarse para seguir”.

Lola, la pequeña de la familia con dos meses de edad, “será lo que quiera ser, pero la voy a inculcar el mundo rural y la nobleza que tiene este ámbito, además de las vivencias de los pueblos”. “Ha estrenado el verano, porque nació en la época de cosecha y ya se ha subido a una cosechadora. Hay que saber de dónde es uno desde el primer momento”, asevera a Ical.

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