El Centro Penitenciario La Moraleja de Dueñas cuenta actualmente con 1.162 internos, una cifra que supone un descenso de alrededor del 35% respecto a los cerca de 1.800 reclusos que llegó a albergar hace algo más de una década. La evolución de la población penitenciaria y la atención a los internos con problemas de salud mental son algunos de los asuntos que han marcado este jueves la celebración del Día de la Merced en la citada prisión.
La directora del centro, Marta Touya, ha explicado que La Moraleja dispone actualmente de una plantilla de 502 funcionarios. La incorporación de nuevos trabajadores el pasado mes de mayo ha permitido mejorar la situación en algunas áreas, especialmente en los servicios administrativos, aunque la dirección reconoce que todavía existen necesidades tanto de personal como de recursos materiales.
La salud mental se sitúa, precisamente, entre los principales retos a los que se enfrenta actualmente el centro penitenciario. La atención a los internos con problemas de este tipo requiere una gestión específica dentro de la actividad habitual de la prisión.
Touya también ha señalado que La Moraleja recibe a internos clasificados en régimen cerrado o primer grado, aunque ha destacado que la evolución de muchos de ellos suele ser positiva.
En cuanto al perfil de las personas internas, predominan los hombres de entre 40 y 50 años. Al mismo tiempo, la prisión ha detectado una presencia creciente de jóvenes de entre 18 y 21 años. Entre los delitos más habituales aparecen los relacionados con robos y tráfico de drogas.
El Gobierno defiende la «normalidad» de las cárceles de Castilla y León
La situación de La Moraleja se ha abordado durante el acto con motivo de la festividad de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, en el que ha participado el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen.
Sen ha defendido la situación actual de los centros penitenciarios de la comunidad y ha destacado el trabajo que realizan los funcionarios de prisiones. También ha reivindicado el modelo penitenciario español, basado en la reeducación y la reinserción social.
El delegado del Gobierno ha asegurado que las prisiones de Castilla y León se encuentran en una situación de «normalidad», tanto en materia de violencia como de ocupación, y ha rechazado que exista un problema generalizado de masificación. «Yo creo que no están masificadas y ahí están los datos (…) No existe un número de agresiones alarmantes en nuestra Comunidad», afirmó Sen.
Estas declaraciones se producen después de las denuncias planteadas por organizaciones sindicales de prisiones sobre la falta de personal y el incremento de las agresiones en los centros penitenciarios.
Ante estas críticas, Sen ha señalado que las últimas convocatorias de empleo han permitido superar en muchos casos el 100% de reposición de las plazas vacantes. Según los datos que maneja el Gobierno, las agresiones registradas en las cárceles de Castilla y León se mantienen dentro de la media nacional.
El delegado ha añadido que el Gobierno continúa trabajando con las organizaciones sindicales para aumentar las plantillas y mejorar los medios disponibles en los centros penitenciarios.





