Se ha nivelado el canal junto al petril para que no exista un escalón y no se puedan meter las ruedas
Se ha nivelado el canal junto al petril para que no exista un escalón y no se puedan meter las ruedas.

En año y medio desde que se reabrió se habían producido dos choques con derrumbamiento del pretil y varios accidentes de chapa y pintura

El pretil del puente viejo de Saldaña no volverá a ser un imán para los vehículos que pasan a diario por él. Después de un año y medio desde que esta infraestructura, sobre la que la CL-615 salva el Carrión, se abriera de nuevo al tráfico tras el derrumbe producido por una crecida del río, la Junta, titular de la carretera, ha tenido que actuar de nuevo.

La razón es que cuando se reparó la infraestructura se realizó un reasfaltado de la totalidad de la calzada y se aprovechó para dejar unos estrechos, pero profundos, canales de evacuación del agua de la lluvia, entre el pretil y el asfalto. Esos surcos son los que en estos 18 meses han hecho del puente una trampa para los turismos que han sufrido varios accidentes. Sin víctimas personales, pero que han afectado incluso a la integridad de la propia infraestructura.

“En este año y medio desde que se reabrió el tráfico, hemos tenido dos accidentes que provocaron la caída parcial del pretil, por la colisión lateral de los vehículos contra él”, indica Adolfo Palacios, alcalde de Saldaña. Además, se han registrado varios siniestros que se tradujeron en marcas en las piedras del puente y rozones en los automóviles.

Atracción hacia el pretil

La razón de los accidentes era que los automóviles, debido a lo angosto del puente, tendían a escorarse hacia la derecha de su sentido de la marcha.  En esta maniobra alguno se acercaba tanto que introducía la rueda en las acanaladuras. Esto provocaba un súbito e incontrolable impulso hacia la derecha de todo el vehículo y la imposibilidad de sacar la rueda. Y, como consecuencia, el choque contra las piedras del pretil que llegaron a desprenderse en varias ocasiones.

En octubre pasado la Junta contrató la subsanación de este defecto y hace apenas unos días la empresa Impermeabilizaciones Impalag se encargó, por 47.048 euros, de nivelar casi al ras el escalón que se había creado entre la calzada y el canal de desagüe, pero sin anularlo del todo. De esta forma podrá seguir prestando el servicio para el que se creó hace 18 meses.

Cabe recordar antes del derrumbe a causa de la crecida en enero de 2020, el puente no tenía ninguna cunetilla para evacuar fácilmente el agua o si acaso estaba colmatada por gravilla y tierra, por lo que no existía el problema de atracción de los coches hacia el pretil.

El puente viejo de Saldaña data de principios del siglo XVIII, con mejoras y e intervenciones posteriores, y por él pasan una media superior a los 2.000 vehículos diarios, según el último dato de los aforadores de Fomento

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