Aseguran que la afección impide ventilar las viviendas durante las olas de calor y «se observan prácticas de manejo animal incompatibles con la normativa de bienestar animal», apunta en su denuncia ante el Ayuntamiento y la Junta
Un vecino del entorno de Isaac Peral ha presentado denuncias ante el Ayuntamiento de Palencia y la Junta de Castilla y León «por la situación de insalubridad, olores intensos, proliferación de moscas, presencia de ratas, ruidos nocturnos y vertidos procedentes del matadero ubicado en la calle Vizcaya 14».
En su escrito, señala que «la problemática afecta a más de 300 vecinos de las calles Isaac Peral, Jardines, Teófilo Ortega, General San Martín y Avenida de San Telmo. En cuanto a los olores, afirman que “impiden abrir las ventanas por la mañana y por las noches en verano”, obligando a mantener las viviendas cerradas incluso durante las olas de calor, cuando es imprescindible ventilar para evitar riesgos para la salud.
“Hay días en los que la peste entra directamente en las casas, incluso a través de las rejillas de ventilación de las cocinas y no podemos ventilar ni cinco minutos”, afirman.
Los vecinos describen que el olor nauseabundo les acompaña quieran o no a la hora de comer, a la hora de dormir y que «no hay forma de escapar de él». La situación genera una sensación «similar a volver a estar encerrados como en lo peor de la pandemia: sin poder abrir ventanas, sin poder ventilar y soportando el calor dentro de las viviendas durante las olas de calor».
En un escrito remitido por los vecinos, apuntan que «según criterios de salud ambiental, los olores intensos y persistentes procedentes de actividad cárnica son compatibles con bioemisiones y contaminación biológica de origen orgánico. La imposibilidad de ventilar durante las olas de calor y la entrada de olor por respiraderos y sistemas de ventilación pasiva constituyen un riesgo sanitario reconocido».
La presencia de moscas grandes y ratas en las aceras del entorno coincide con los episodios de olor y, según los vecinos, es compatible con «una gestión deficiente de residuos orgánicos, subproductos animales y vertidos. Esta situación constituye un riesgo sanitario que afecta a cientos de viviendas y a un centro de educación especial situado a escasos cincuenta metros del matadero».
Los escritos presentados solicitan «inspecciones urgentes, verificación de las condiciones higiénico-sanitarias, control de plagas, revisión del manejo de animales y evaluación del impacto en el centro educativo».
El denunciante alerta también de posibles incumplimientos en materia de bienestar animal, «como descargas de animales de madrugada, golpes metálicos, silbidos y vocalizaciones de estrés audibles desde la vía pública a cualquier hora del día o de la noche».
Los vecinos recuerdan que entre 2006 y 2008 el Ayuntamiento dictó varias resoluciones que documentaban deficiencias graves en la gestión de vísceras, pieles y subproductos, depósitos de tripas rebosando líquidos, trampillas abiertas expulsando olor, vertidos al suelo y falta de sistemas de desodorización.
Asimismo, señalan que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 2009 declaró ilegal el silencio administrativo del Ayuntamiento ante las denuncias vecinales.
“Han pasado casi veinte años y los problemas siguen igual o peor. No podemos ventilar nuestras casas en plena ola de calor y convivimos con moscas y ratas. Es una situación insostenible”, afirma el denunciante, que solicita una actuación inmediata y coordinada de Ayuntamiento y Junta para garantizar la salud pública, el bienestar animal y la convivencia en el barrio.
La denuncia llega al Pleno
Una cuestión sobre la que se ha hablado en el Pleno Ordinario de este jueves. El concejal del Urbanismo, Álvaro Bilbao, indicó que las competencias corresponden a la Junta de Castilla y León. «Daremos parte a la Junta para que, en función de sus competencias, realicen lo que tengan que hacer. Sobre nuestras competencias, la única es comprobar si la actividad se ajusta o no a la licencia ambiental, y así se hará».





