La llegada de 6.421 personas a Castilla y León no compensa la pérdida de población que cerró en 2,376 millones en 2021

Una mujer camina por la calle de un pueblo. / Miriam Chacón (ICAL)
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La Comunidad pierde un 0,42% de habitantes al registrar un saldo vegetativo negativo de 16.211 personas

La llegada de residentes desde el extranjero y desde otras comunidades autónomas no logró compensar la pérdida de población de Castilla y León en 2021, que cayó como consecuencia del saldo vegetativo negativo. Así, las cifras publicadas hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), recogidas por Ical, constatan que el saldo migratorio exterior de la Comunidad fue positivo en 4.626 personas, mientras que otras 1.795 lo hicieron desde otras comunidades. En total, 6.421 nuevos residentes en la Comunidad que no pueden contrarrestar, sin embargo, el saldo vegetativo negativo de 16.211 personas (más fallecimientos que nacimientos), el segundo más elevado de España, tras Galicia.

Así, en su conjunto, Castilla y León llegó al 1 de enero de 2022, con una población residente de 2.376.739 habitantes, lo que supone un descenso del 0,42 por ciento respecto al año anterior, el sexto mayor retroceso entre las autonomías españolas. En el conjunto nacional, el número de habitantes crece un 0,07 por ciento, hasta los 47.432.805.

Durante el año 2021 la población creció en diez comunidades autónomas y se redujo en las siete restantes. Los mayores incrementos en términos relativos se registraron en Región de Murcia (0,63 por ciento), Comunidad Valenciana (0,50 por ciento) y Canarias (0,36 por ciento). En el otro extremo, los descensos de población más acusados se dieron en Aragón (–1,24 por ciento), Principado de Asturias (–0,66 por ciento), Extremadura (–0,44 por ciento) y Castilla y León, informa ICAL.

En cuanto a la migración interior, la Comunidad muestra el quinto mejor dato, por detrás de la Comunidad Valenciana (9.108), Andalucía (4.649), Castilla-La Mancha (4.386) y Galicia (3.747). Es decir, una parte importante de la población decidió moverse a los pueblos, dado que la cuatro autonomías que más pierden en beneficio de otras son la Comunidad de Madrid (–15.977), Cataluña (–4.329) y País Vasco (–2.592).

En algunas comunidades los saldos continuaron con el mismo signo que en 2020, tras haber cambiado respecto a 2019. Entre estas comunidades, se mantuvieron con saldos positivos Andalucía, Principado de Asturias, Castilla y León y Región de Murcia, y con saldos negativos Islas Baleares, Canarias y Comunidad de Madrid.

Por lo que respecta a los que vinieron desde el extranjero, todas las comunidades autónomas presentaron saldo migratorio positivo con el exterior durante el año 2021, salvo Aragón. Los mayores aumentos se dieron en la Comunidad Valenciana (30.265), Comunidad de Madrid (28.049) y Andalucía (25.446). Y los menores en Aragón (–12.381), La Rioja (793) y Extremadura (973). Castilla y León anotó la novena mayor cifra, con 4.626.

De ellos, la cifra de 4.626 que ganó la Comunidad se concluye que 915 procedían de Marruecos, 900 de países de Centro América y Caribe y 3.105 de Sudamérica, con un peso importante de la nacionalidad colombiana (1.155); y de la salida de 807 españoles de Castilla y León rumbo al extranjero y otros 1.497 del resto de países de la UE que residían en la Comunidad.

Provincias

Por provincias, el saldo exterior arroja buenos resultados para todas. Salamanca lidera la recepción de migrantes, con 1.126, seguida de Valladolid con 871 y León con 670. Por detrás se encuentran Burgos (582), Ávila (563), Soria (341), Palencia (249), Zamora (216) y Segovia (ocho).

Sin embargo, en las migraciones interiores, solo Palencia y Salamanca perdió habitantes en relación con el resto de provincias españoles, con 22 y 182 menos. Por contra, aumentó la población en 853 en Ávila; 468 en Segovia; 390 en León; 121 en Valladolid; en 73 en Zamora; en 68 en Soria, y 26 en Burgos.

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