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Más de cien colegiados del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (ICCP) de Castilla y León visitaron hoy el Complejo Agroindustrial de Grupo Iberolea en Paredes de Nava (Palencia), unas instalaciones diseñadas desde cero, ya energizadas y en fase de pruebas previas al arranque, con el inicio del refinado de aceite de oliva previsto en los próximos meses. De este modo celebraron el Día de Santo Domingo de la Calzada, el patrón del colectivo.
La edición de 2026 de esta visita fue organizada por la delegación palentina del Colegio, encabezada por su representante provincial, Pedro García Fernández, empresario palentino con actividad en Grijota y Dueñas, que ha elegido Paredes de Nava como sede principal.
La elección del enclave responde también al interés de la demarcación por mostrar a los colegiados proyectos donde “convergen ingeniería, energía, logística e innovación, ámbitos que están redefiniendo la organización del territorio”. La jornada ha integrado la visita técnica al Complejo Agroindustrial de Grupo Iberolea con una componente cultural en municipios próximos y la entrega de los Premios Ingeniero Joven y Trayectoria Profesional que el Colegio otorga anualmente.
La visita al complejo ha sido guiada personalmente por el fundador y presidente de los Grupos Iberolea e Ibereólica, Gregorio Álvarez Cabreros, que explicó a los colegiados el proyecto y los elementos técnicos que diferencian la instalación. Las obras se encuentran en avanzado estado de ejecución, con la planta ya energizada y en fase de pruebas previas al arranque. Esta primera fase del Complejo Agroindustrial se centra en el refinado de aceite de oliva, cuya entrada en operación está prevista en los próximos meses. Una segunda, ya planificada, incorporará al complejo la producción y el refinado de aceite de girasol y colza.
Autogeneración 100% renovable propia
Entre los elementos técnicos presentados a los colegiados destacan que se trata de un modelo energético basado en autogeneración cien por cien renovable propia, combinando energía solar, biomasa y energía eólica, que desacopla los costes operativos de la volatilidad del mercado eléctrico y gasístico. También, que se trata de un sistema pionero de generación de vapor mediante electricidad de origen renovable, en lugar de combustibles fósiles que es el estándar habitual de la industria.

Cuenta con una gran bodega, climatización y digitalizada para el almacenamiento y cuidado del aceite; laboratorio robotizado para analizar en tiempo real la recepción y expedición del aceite; sistemas de control de calidad y trazabilidad alineados con las normas ISO 9001 (calidad) e ISO 14001 (medio ambiente), así como un modelo alineado con la certificación de Cero Emisiones Netas (ISO 14068-1, en proceso); y una terminal intermodal de cargas que a través de conexión ferroviaria da acceso entre otros a los puertos marítimos de Gijón, Santander y Bilbao para la exportación del aceite.
El proyecto en cifras
El Complejo Agroindustrial de Paredes de Nava forma parte de una inversión total de 120 millones de euros desplegada por Grupo Iberolea en su ecosistema agroindustrial, que incluye también la almazara propia de El Batán (Cáceres), 2.122 hectáreas de olivar en seto y una flota logística propia. Es la mayor inversión industrial del sector oleícola español de la última década.
Gregorio Álvarez destacó que hoy ha recibido “a quienes mejor pueden entender el valor técnico de lo que aquí se ha hecho”. “Esta planta se ha diseñado desde una hoja en blanco. Grupo Iberolea ha trasladado al sector del aceite de oliva los conocimientos adquiridos en eficiencia energética y digitalización que Grupo Ibereólica ha desarrollado durante 30 años en el sector energético. Y lo hemos hecho con un compromiso explícito: que el desarrollo industrial de Grupo Iberolea tenga un impacto en el territorio donde se implanta, no solo en su balance”, sostuvo.
Por su parte, el decano del Colegio ICCP Castilla y León, Jorge E. Lucas Herranz, comentó que esta instalación “representa muy bien el tipo de proyectos que Castilla y León necesita”, tales como inversiones industriales “capaces de generar actividad económica, empleo y oportunidades en el medio rural”. “Castilla y León tiene en su medio rural una de sus grandes fortalezas, y proyectos como este demuestran que es posible impulsar actividad industrial avanzada fuera de los grandes núcleos urbanos, contribuyendo al equilibrio territorial”, apuntó.
En este sentido, señaló que los ingenieros de caminos “son técnicos formados precisamente para protagonizar este tipo de iniciativas, junto con las obras públicas y de infraestructuras que cohesionan el territorio y son por sí mismas un motor económico”.
Por último, el alcalde de Paredes de Nava e ingeniero de caminos colegiado, Luis Calderón, subrayó que este es “uno de los proyectos de más impacto territorial e impacto socio económico de Castilla y León”, que además “va ligado al sector agroalimentario y a las energías renovables y busca nuevas oportunidades de desarrollo en la Tierra de Campos”.





