La periodista científica, responsable de Eventos de The Conversation, estará en Palencia el próximo 12 de noviembre, para celebrar ‘Palencia, Tierra de Ciencia’ en el Centro Cultural Provincial.
En España, y especialmente en las ciudades pequeñas, ¿debemos sacudirnos los complejos sobre la calidad de nuestra ciencia?
Te pongo un ejemplo: la Cueva de los Franceses. Se ha convertido en un observatorio y laboratorio científico de referencia internacional para estudiar el clima del pasado. Es fascinante. Otro: en el Campus de Palencia de la Universidad de Valladolid hay investigación de altísimo nivel en gestión de bosques. Pero creo que esos “complejos” de los que hablas hacen que muchísima ciencia de primer nivel no se conozca. Y la principal razón del evento que organizamos el día 12 es precisamente sacar a la luz lo mucho bueno que se hace en Palencia. La ciencia local que merecería ser portada de los periódicos.
¿Cuáles son los hitos más importantes que está logrando la ciencia española y que está divulgando The Conversation?
Seguimos muy de cerca desarrollos y dilemas de la IA, avances en salud, nutrición…. Estamos al día en la participación española en grandes proyectos mundiales, como el CERN, ITER o la Agencia Europea del Espacio. Pero, por decir algo concreto, invito a echar un vistazo a un artículo publicado recientemente en The Conversation sobre una terapia génica española que se administra en una sola ocasión y que ha cambiado la vida de nueve niños con una enfermedad rara. Es un desarrollo hecho en España, en el CIEMAT, y es conmovedor.
Ciudades como ésta a menudo pasan desapercibidas en el foco de la investigación y la publicación. ¿Está la ciencia en España deslocalizada?
Disculpa que responda con una pregunta: ¿En las ciudades pequeñas hay cada vez más inversión en ciencia? La respuesta no es uniforme: sigue habiendo grandes diferencias territoriales en la inversión en I+D, que se concentran en las grandes ciudades. Hay ejemplos que rompen esa tendencia, como Navarra, que destaca por el esfuerzo inversor en investigación y desarrollo. Palencia es una de las ciudades pequeñas españolas más comprometidas con la innovación y esto atrae a jóvenes investigadores, refuerza el tejido científico, atrae inversión, etc.
En un momento en el que surgen grupos de interés que cuestionan hasta lo más evidente, ¿es la comunicación científica una herramienta contra la desinformación?
Mi visión personal es que sería bueno entender la comunicación científica como una necesidad global, más allá de que sirva contra la desinformación. Si a día de hoy pusiéramos toda la información falsa que hay en internet en un plato de la balanza y, en el otro, la información científica contrastada y procedente de expertos en la materia, sería como si en un plato colocáramos un mundo y en el otro, un garbanzo.
The Conversation llega por primera vez a Palencia de la mano de Palencia en la Red. ¿Por qué no debería perderse nadie esta jornada?
Creo que no debería perdérsela nadie de 0 a 100 años. Se trata de un encuentro de divulgación, y eso significa que vamos a pasarlo en grande.
No hay que ser experto en nada para venir; solo hay que sentir curiosidad. Y, además, estará Carlos Briones, un astrobiólogo de primerísimo nivel que hablará sobre la búsqueda de vida fuera de la Tierra. Escuchar a Briones es, créanme, algo que no se olvida.











