Casi dos centenares de personas y representantes de todas las fuerzas políticas en el Ayuntamiento de la ciudad, incluida la alcaldesa, se concentran junto a las obras del Salto de Carnero de la LAV a Cantabria
Las largas sombras que las megaestructuras del Salto de Carnero de la LAV a Cantabria generaban esta tarde con el ocaso del sol, eran una de las mejores metáforas de la situación que viven y un ejemplo de lo que vivirán los vecinos del Camino Viejo de Husillos si las estructuras llegan a culminarse. Frente a ellas, dando la cara a esos bloques de hormigón que sustentarán más vigas de hormigón, casi dos centenares de personas (según estimó Policía Nacional) para protestar, in situ, frente a los que un juez consideró una obra ilegal pero que, en el entramado judicial, ha pasado un año creciendo más y más, ante la desesperación de los vecinos que han visto como «un monstruo de hormigón» ha venido a verles sin pedirlo.
«Esto es un sinvivir. Como podéis ver, es un monstruo de hormigón que se está construyendo sobre unas viviendas, sobre unos ciudadanos que pagan sus impuestos, como todo el mundo, y lo único que pedimos es vivir en unas condiciones dignas», explicó el portavoz de los vecinos, Javier Gredilla.
Porque sobre sus viviendas, a unos 25 metros de altura y no mucho más de tres de distancia en algunos casos, pasarán los trenes de Alta Velocidad a Cantabria. Y todo con la sombra e incertidumbre, de tener un monstruo de hormigón.
Esa era también una de las razones de la convocatoria de la concentración, a la que acudieron representantes de todas las fuerzas políticas del Ayuntamiento, con la alcaldesa a la cabeza y varios colectivos en pro de soterramiento del ferrocarril en Palencia. Que los vecinos de la ciudad acudieran a uno de sus extremos, a una zona que muchos no sabrían ubicar hace unos meses y que posiblemente nunca hayan transitado. «Cualquier vecino que venga nuevo a ver esta barbaridad, nos viene bien para un boca a boca que mañana se hable en toda la ciudad».
Un año a la espera.
Hace un año (se cumple mañana) que la Audiencia Nacional dictó una sentencia que paraliza las obras del Salto de Carnero de Palencia y obliga a reponer los terrenos afectados a su estado original. Sin embargo, Adif recurrió y ha pasado un año en el que el Salto de Carnero, aunque lento, no ha dejado de crecer.
Y en ese año, afirmó, Gredilla, la esperanza de que después de que se indicara que la obra era ilegal «otro haga lo mismo», no ha mermado. «Tenemos toda la esperanza. Cualquiera que mire hacia su alrededor… Esto no cumple ninguna legalidad. Primero, porque hay unas viviendas muy cerca. Segundo, porque una obra de estas dimensiones tan cerca de la ciudad es inviable… Y luego ya hablamos de los Estudios Informativos que se aprobaron en su día. No se está respetando nada». De ahí que Gredilla deseó que «el señor juez se siente de una vez y si el único recurso que ha dicho Adif, que esto es de interés general, nos parece muy bien. Todos queremos la Alta Velocidad de Palencia a Cantabria, pero cumpliendo la legalidad».
Por otro lado, uno de los convocantes, Alfredo Trigueros, animó a llevar la lucha de Palencia al Congreso de los Diputados. Invitando a los políticos de la ciudad, pero si no acuden, con los propios vecinos, de forma que las protestas sean continuas, poniendo como ejemplo Murcia, donde se logró el soterramiento del ferrocarril.
En este sentido, Gredilla insistió en que el caso del Camino Viejo de Husillos, «es la punta de lanza. Si no conseguimos pararles en estos momentos, detrás irá el puente de la avenida de Asturias, detrás irán las pantallas y detrás… Adif hará todo lo que quiera en nuestra ciudad. Es hora de dar la cara, es hora de salir de casa».




















