Ramón Margareto cineasta artista palentino

El artista palentino, premio Águila de Oro Especial 2022 del Aguilar Film Festival, presenta sus memorias en el documental ‘Confesiones de un artista’, estrenado en Seminci, que se proyectará en el festival aguilarense este domingo

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Gran exponente del arte, ha dirigido cine, ha escrito libros y guiones, tiene obras pictóricas… ¿Qué no se le da bien a Ramón Margareto?

Las nuevas tecnologías en general y las aplicadas al arte en particular. Soy una especie de analfabeto informático. Aunque me defiendo en lo básico, pueden llegar a ser una pequeña tortura. Menos mal que mis sobrinos son expertos y me solucionan lo que desconozco. Con ellos, estoy a salvo.

Arte y tecnología no siempre funcionan bien cuando se mezclan. En el cine actual, los guiones de las grandes producciones son prácticamente inexistentes, porque priman los efectos digitales. Menos mal que existe el Cine de Autor.

Últimamente se ha involucrado más en pintura, pero no ha abandonado el resto de disciplinas ¿no?

Siempre he compaginado el cine con la pintura, la escultura y la escritura. La pandemia me condujo a escribir varios guiones de cine, a ver clásicos de la Historia del Cine y a pintar y esculpir más que nunca. Lo que era impensable, casi imposible, era rodar una película.

Tuve que renunciar a algún que otro proyecto. Estoy muy contento por haber podido terminar, casi en la “clandestinidad”, mi nueva película, Confesiones de un artista, que se estrenó en la Seminci, uno de los festivales internacionales más importantes de Europa.

¿Cómo se siente al saber que la película documental ya está como usted quería?

Afortunado, sosegado, ilusionado y privilegiado por materializar una nueva obra de arte. Confesiones de un artista ha sido muy terapéutico y catártico para mí. Me permitió revisitar mi infancia, adolescencia, juventud, madurez… Ha sido un maravilloso viaje en el tiempo desde 1962 hasta hoy. La sorpresa ha sido que, con sus luces y sus sombras, realmente me gusta mi vida.

Ha dado muchas alegrías a la ciudad, pero ¿la ciudad le ha correspondido?

Cuando gané el Goya, los palentinos se volcaron conmigo. En Palencia y provincia ya rodé varias veces (Cine Ortega, Plaza Bigar, Aguilar de Campoo, Villamuriel…).

Palencia me ha dado más alegrías a mí que yo a ella. Como artista palentino, llevo a mi tierra dentro y aparece continuamente en mis obras y declaraciones. Me empeño todavía más en ello porque espero y deseo que Palencia esté algún día en el lugar que le corresponde, en los primeros puestos de las capitales más artísticas y culturales de España. Crucemos los dedos.

¿Qué consejos da a quienes se inicien en el arte y puedan pasar por momentos de duda y/o bloqueo?

Es muy difícil llegar a poder dedicarte al mundo del arte. Hay que luchar mucho, ser muy constante, disciplinado, sistemático, aprender a saber esperar y a olvidarse de desesperarse. Lo primero es estar convencido de que eres un artista, reconocerte como tal y estar muy seguro de tu vocación. Si esto es así, jóvenes artistas, lo lograréis.

Su obra suele presentar o inspirarse en temática marginal, con enfoque social ¿es cierto o realmente hay otro trasfondo en sus presentaciones?

No exactamente. Yo diría que los grandes temas de mi obra son la diversidad, la multiculturalidad, la justicia social, los sentimientos de la condición humana, el racismo, la xenofobia, la espiritualidad… Mis obras también hablan de la despersonalización del ser humano, del amor y el desamor y, sobre todo, de las Bellas Artes.

¿Qué creación artística o audiovisual le hizo sentir más orgulloso?

De mis películas, Clarísimas y Memorias de un cine de provincias, no sólo por haber ganado un Goya, sino también por la alegría que das a cientos de personas pendientes de “y el ganador del Goya es Ramón Margareto”.

De mi pintura, los cuadros diseñados para mi primera colección de camisetas pop art, ya en el mercado. Será expuesta por primera vez en Arte Palencia en diciembre en la sala de exposiciones de Unicaja. Aquí mostraré en primicia Babel, mi más grande escultura. Mide 1,60 metros de alto.

Entrevista publicada en la edición de noviembre de la revista PaCO Magazine

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