Mariangeles Cañete cuenta que durante la evacuación permanecieron atrapados en el embalse sin que nadie acudiera a rescatarlos
ICAL
Los propietarios de los campings Pantano de Burguillo y Valle de Iruelas, dos de los establecimientos afectados por el incendio forestal que arrasa el sur de la provincia de Ávila, aseguraron haber perdido «todo» tras el paso de las llamas y denunciaron que, varios días después del inicio del fuego, todavía no han recibido ayudas para afrontar la situación.
Maríángeles Cañete, propietaria de ambos negocios, explicó en declaraciones a Ical que los dos campings quedaron «totalmente calcinados», por lo que ahora afrontan la difícil tarea de valorar los daños y estudiar cómo podrán recuperar la actividad. «Ahora toca valorar y ver qué se puede hacer o cómo se puede hacer o en qué me pueden ayudar, porque no hemos tenido ninguna ayuda de nada», lamentó.
El incendio alcanzó primero el camping Valle de Iruelas durante la jornada del jueves. Horas después, las llamas llegaron también al camping Pantano de Burguillo, donde la familia se encontraba con un par de amigos cuando recibió la orden de evacuar.
Según relató Cañete, dos patrullas les indicaron que abandonaran el recinto por el embalse utilizando una embarcación. «Nos dijeron que, si llevábamos barco, saliéramos por abajo, nos metiéramos en el agua y que ahora nos venían a buscar», explicó.
Sin embargo, asegura que el rescate nunca llegó. «Nos dejaron ahí sobre las cinco de la tarde y a las once y pico de la noche estábamos llamando para que nos recogieran en algún sitio, porque estábamos en el agua», afirmó.
Finalmente, junto a otras tres personas, consiguió alcanzar con la embarcación la zona del Puente de la Gaznata, donde, tras contactar con la Guardia Civil y con personas conocidas, pudo ser recogida por el alcalde del municipio. «Ni el alcalde ni nadie sabía que estábamos en el agua. Las dos patrullas de la Guardia Civil no dijeron nada, ni que había fuego en el camping ni nada de nada. Nos dejaron ahí tirados», denunció.
Respecto a la respuesta institucional posterior al incendio, Cañete aseguró que la situación fue desigual en ambos establecimientos. Mientras que, según explicó, el alcalde se interesó por los daños sufridos en el camping Pantano de Burguillo y les trasladó su intención de ayudarles, lamentó que, en el caso del Valle de Iruelas, «no ha contactado nadie con nosotros».
A pesar de la magnitud de las pérdidas, la propietaria permanece estos días en la zona afectada siguiendo de cerca la evolución del incendio y el estado de las instalaciones. «Estamos pendientes porque tampoco queremos que haya más problemas», concluyó.











