Unos 12.700 jóvenes participan en una Fiesta Universitaria de Ingenierías Agrarias de Palencia pasada por agua
Menudo diíta. O mejor dicho. Menudo di-ITA. Porque la celebración de la Fiesta de la ITA en el parque Ribera Sur de la capital palentina ha tenido de todo. Desde el frío que recibió a los participantes por la mañana, a la lluvia que hizo del parque un mar de plásticos y chubasqueros, y que visitó la fiesta en varias ocasiones.
(Galería y video) ITAPalencia: Un ‘mar de plástico’ bajo la lluvia
Para acabar con una tarde de lo más plácida en lo meteorológico.
Porque sobre el verde del parque siguió tronando. Con los miles de watios de sonido lanzados por los DJ desde un escenario que año a año va evolucionando. Incorporando no sólo sonido, sino elementos visuales, fuego, humo, confeti para animar a los que, nueve horas después de abrir las vallas de entrada, se les iba gastando la gasolina. O el diésel, aunque algunos participantes lo tenían claro siendo esto la ITA. El gasolil para el tractor, y los cubatas para el agricultor, exhibía un joven en su camiseta junto a uno de los vehículos más icónicos del campo palentinos. Un John Deere.
Cubatas no faltaron, no. Tampoco otras bebidas más suaves, y que poco a poco fueron haciendo mella en los cuerpos de los que no midieron en sulfato que le echaron al campo.
El balance comunicado por el Ayuntamiento es de 54 personas atendidas en el lugar, con 9 traslados al hospital: tres de ellos por intoxicación etílica y seis por traumatismos de diversa consideración.
Como manifestó el concejal de Seguridad Ciudadana, Antonio Casas, al menos se han dado tres traslados al Hospital Río Carrión y alrededor de un centenar de atenciones en el centro de atención habilitado en el recinto.
En todo caso, la ITA de 2026 puede ser considerada como una de las más pasadas por agua. Algo que no restó para nada participación. Según los datos de la Policía Nacional, 12.700 jóvenes estuvieron en algún momento en un recinto sobredimensionado, con numerosas zonas libres y de escapatorias de seguridad. Una cifra récord para esta fiesta universitaria.
Una fiesta que, como una romería, acabó con gente tirada en el campo, con la exaltación de la amistad, de ese compañer@ que te ayuda en los peores momentos y cuando no se tiene de todo claro y alguna lágrima (clásico de todos los años) por diversas razones.
Y a las 20 horas, apagado de la música, con Héctor Calderón produciendo el bajón de pulsaciones con un clásico de cierre de la ITA. Manolo García y sus Pájaros de Barro.
Comenzaba entonces la salida, ordenada por el equipo de seguridad del interior del recinto y el trabajo más duro para los efectivos de los Cuerpos de Seguridad tanto del Estado como del Ayuntamiento, en labores de control y dispersión de los miles de jóvenes.
Una salida escalonada y dirigida por los agentes hacia los autobuses, ubicados este año en la Avenida de Madrid para reducir las molestias a los vecinos del Paseo de La Julia. Preparados en la zona, también los operarios de Deslumbra Palencia.
También el trabajo de los controles de alcoholemia y drogas al volante que estableció la Policía Local, para, como significaba el concejal Antonio Casas, que la fiesta siguiera en la zona habitual de la ciudad de la misma forma que en el interior del parque: sin más incidentes que los razonables.





























































































