El Centro de Conservación y Explotación de Osorno permanece cerrado desde 2013. Google Street View
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El Consistorio reclamaba estas instalaciones de 2.500 metros y capacidad para 17 vehículos desde que se construyó el de Santillana en 2012  · Ahora solicitará la cesión de las viviendas de los camineros

Por fin. “Hace unos días que ya es nuestro después de pasar por el notario”. Así de contenta se muestra la alcaldesa de Osorno, María Félix Dehesa, después de incorporar al Ayuntamiento del municipio unas dotaciones que pertenecían al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, a través de Carreteras y que desde hace años se habían quedado sin uso. Unas instalaciones vacías a la puerta de un Consistorio ávido de instalaciones similares.

Porque el Centro de Conservación y Explotación de Osorno hace tiempo que cerró. En concreto, desde que sus instalaciones, concebidas para dar servicio a la N-611, la N-120 e incluso de la N-627 se quedaron pequeñas con la llegada hace una década de la A-67. El por entonces Ministerio de Fomento decidió crear un nuevo y mucho más grande Centro de Explotación unos kilómetros más al sur, y con una mejor conexión con la A-67 en Santillana de Campos.

Esto ocurrió en 2013. Las imágenes del centro de Osorno en el año 2012 muestran cómo la necesidad de más camiones y maquinaria para el aumento de kilómetros, la mayor cantidad de fundentes durante la vialidad invernal, la creación de depósitos de salmuera, el almacenaje de elementos de balizamiento, de señales… sobrepasaba incluso los límites, no solo de sus instalaciones cubiertas, sino también de su verja junto a la N-611, frente al Cuartel de la Guardia Civil y el que fuera el puesto de la Cruz Roja.

Cerrado desde 2013

Por aportar algunos datos, el nuevo centro, estrenado en el invierno 2012-13 en Santillana, es 10 veces más grande que la antigua base de Osorno y cuenta con capacidad para almacenar hasta 1.000 toneladas de sal. Esto supone entre el 50 y el 100% de lo usado en las últimas campañas en toda la provincia de noviembre a mayo.

Desde que quedaron cerradas, el ayuntamiento de Osorno había reclamado que esas naves de su localidad fueran a parar a la entidad local. “Y tras años, lo hemos conseguido”, irradia alegría la alcaldesa.

Se trata de unos 2.500 metros cuadrados con varias naves con capacidad para hasta 17 vehículos o camiones medios. “Vamos a poder juntar toda la maquinaria y los vehículos del Ayuntamiento. Todos los elementos, materiales que tenemos desperdigados en pequeños lugares del pueblo”, apunta la primera edil osornense. Pero también hay que recordar que en Osorno tiene su sede la mancomunidad La Vallarna que se encarga de la recogida de basura de varios municipios de la zona y que también se podría beneficiar de la cesión ganada por el Ayuntamiento de Osorno.

Y ahora, las viviendas.

Junto a lo que fue el Centro de Conservación y explotación de Osorno se ubica un parque de viviendas “que fueron ocupadas por los camineros”. La mitad de esa urbanización pertenecía “a la Junta de Castilla y León”, señala Dehesa, y la otra al Estado, como las naves.

Las de la Junta se habrían vendido o alquilado y se arreglaron hace unos años. Sin embargo, las pertenecientes la Estado tienen un aspecto bastante peor y están sin inquilinos. Así que como reconoce la regidora, el próximo paso es solicitar, como en el caso de las naves y las oficinas del Centro de Explotación, la cesión de las viviendas que el Estado ha dejado a su suerte.

Diferencia entre las viviendas de los camineros no rehabilitadas, en primer término, y las sí arregladas años atrás, al fondo.

“La idea es lograr la cesión por parte del Estado y luego optar al Programa Rehabitare de la Junta de Castilla y León para recuperarlas y ponerlas en alquiler social”, afirma la alcaldesa de Osorno. Aunque viendo el tiempo que se ha tardado en lograr la cesión de las naves, es posible que la otorgación de las viviendas llegue cuando poco se pueda recuperar ya.

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