Un coche de la Policía Local de Palencia por la calle Mayor. / Brágimo (ICAL)
Un coche de la Policía Local de Palencia por la calle Mayor. / Brágimo (ICAL)

Dos conductores, investigados este fin de semana por delitos contra la Seguridad del Tráfico

Hay conductores a los que cuando la Policía Local les pregunta, afirman No. Y si los agentes insisten, se reafirman en eso de que el no es no. Y todo, para acabar donde puede que no hubieran tenido que acabar, o quizá sí, pero con el doble en el debe ante la justicia.

Porque ante el Juez acabó este pasado fin de semana el conductor de un turismo al que la Policía Local le paró en uno de esos controles aleatorios que el Cuerpo de Seguridad instala en determinadas zonas de la ciudad.

Este, en concreto, en la avenida de Madrid, pasadas la una de la madrugada del sábado. Los policías locales el conminaron a someterse a la prueba de alcoholemia, habida cuenta de que, según el parte de la  Policía Local, el hombre presentaba “síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas”.

Pero el hombre, de 59 años, se negó. Dijo que no. Que no soplaba. Es más, “se niega de forma reiterada a realizar la prueba”, afirma la Policía Local. Quizá porque estimaba que iba a dar más allá de la tasa en la que la alcoholemia pasa de ser falta administrativa, con multa y retirada de puntos, a ser delito, con penas incluso de cárcel para los reincidentes.

Pero al negarse, dio paso a la comisión de otro delito. A otros dos. Primero, al de negación de someterse a la prueba. Y a un segundo porque los agentes valoraron que se encontraba bajo “síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas”. Y es que no es necesario arrojar en el alcoholímetro una tasa superior a 0,60 mg de alcohol por litro de aire expirado, sino que el Código Penal afirma que serán investigados aquellos que conduzcan “un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas” a juicio de los agentes, y “en todo caso” aquellos que arrojen una tasa superior a la señalada. Esto es, aunque no den muestras de hacerlo, porque aguantan mejor el alcohol, si superan esa tasa, también serán investigados.

Es el mismo caso de las personas a las que se detectan drogas en el organismo. No es lo mismo dar positivo (en este caso no hay tasas), lo cual es una falta administrativa, que conducir bajo los efectos de las drogas a juicio de los agentes, lo cual se convierte en delito. Finalmente es el juez quien decide si hay delito.

Segundo conductor

En todo caso, este conductor parado en la avenida de Madrid, tendrá que presentarse ante el juez y ahora, por dos delitos.

Quien solo incurrió en uno fue otro conductor que en la misma madrugada del sábado al domingo dio también positivo, casi duplicando la tasa penal. En la avenida de Manuel Rivera,  los agentes sometieron a un varón de 41 años, que arrojó una tasa de 1,10 mg/l. Algo más de cuatro veces la tasa permitida (0,25 mg/l.

Por último, durante el pasado fin de semana, los agentes de la Policía Local tuvieron que atender un intento autolítico, de una mujer de 33 años. Fue trasladada hasta el Hospital Río Carrión. Cabe recordar que el número de teléfono de Atención a la Conducta Suicida es el 024, las 24 horas del día.

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